13/05/2021
De las pocas cosas que tenemos claras después de 23 años de mantener un bochinche abierto es que quien define los bares no son sus dueñxs, sino sus clientxs; y en eso somos absolutamente afortunadxs, y de verdad es que no es por hacerles la pelota, es simplemente una constatación de la realidad.
Entre los seres vivos que han visitado este Bote oceánico algunos han dejado huellas imborrables, y hoy nos toca agradecer enormemente a Nereida Castro y a Pavel Glazkov la huella que dejan, no sólo entre nuestras paredes sino en el crecimiento cultural de esta ciudad colonial.
La última de esas huellas es la cesión permanente que nos han hecho de su exposición «Don Adolfo» y que desde hace unos días puedes ver en las paredes de nuestro pasillo.
Que ustedes la disfruten, salud y gracias a la vida por darnos a lxs artistas!