18/06/2026
Esta imagen me devuelve a Egipto, a uno de los viajes más transformadores de mi vida.
Llegué allí después de atravesar una profunda crisis personal y de recibir un diagnóstico que me llenó de miedo e incertidumbre. Sentí entonces el llamado de esa tierra antigua y emprendí, junto a mi madre, un viaje en busca de sanación, confianza y conexión conmigo misma.
En el Templo de Isis encontré algo difícil de explicar con palabras. Sentí que aquellas piedras milenarias susurraban sabiduría, que la energía de las diosas me invitaba a recordar la fuerza creadora que habita en cada mujer. Durante días recé, medité y abracé mi feminidad desde un lugar nuevo, más profundo y más consciente.
Un mes después de regresar, la vida me regaló el milagro que tanto había deseado: me quedé embarazada.
Por eso Egipto ocupa un lugar tan especial en mi corazón. Es memoria, gratitud, renacimiento y una fuente infinita de inspiración. Cada vez que vuelvo a estas imágenes, siento la misma emoción y la misma certeza: cuando escuchamos nuestra alma, el camino aparece.
✨ Con amor y gratitud eterna a mi madre, compañera de aquel viaje inolvidable.