24/06/2026
En 1960 Francisco Ayala visitó por primera vez España tras haberse exiliado en 1939. Una de las paradas del viaje fue Granada, su ciudad natal, a la que no volvía desde principios de los años 20. Al día siguiente de su llegada, subió al Albaicín buscando la casa que había habitado con su familia:
«[...] pregunté a un grupo de mujeres que dónde quedaba el carmen de la Cruz Blanca. No lo conocían, no tenían idea. Una de ellas conjeturó que debía de ser edificio nuevo, pues en doce años que llevaba viviendo por allí jamás lo había oído mentar. ¡Doce años! Cerca de cincuenta, casi medio siglo, habían pasado desde que yo... Nadie daba razón y, tras de mucho inquirir, y mucho andar, y dar vueltas en vano por todas partes, íbamos a desistir ya de hallarlo cuando, sobre una puerta, descubrí el letrero de la cerámica de Fajalauza, la alfarería famosa que –recordaba yo– andaría por las proximidades de nuestro carmen. Con pretexto de comprar unos cacharros entramos y le pregunté a aquella gente. Tampoco ellos (¡cosa increíble!) sabían nada del tal carmen. [...] En esto, un viejo que estaba sentado en un rincón y que hasta ese momento no se había hecho notar, alzó la mano y me dijo: "Usted será Francisco Ayala". La impresión que recibí al oírlo es indescriptible: al pronto, me quedé cortado. Y luego le respondí: "Sí, ese es mi nombre; pero usted ha de referirse, claro está, a mi padre...". Aquel anciano que hablaba con la voz del pretérito, de un pretérito ya abolido para todos los demás, empezó a mencionar cosas que yo no sabía: habló de una partida de cartas en una tertulia que mi padre frecuentaba; mencionó a personas cuyo nombre había yo oído de niño, como por ejemplo el de un capataz o maestro de obras llamado Plata...»
(Francisco Ayala, «Recuerdos y olvidos»)
Aquel anciano era Cecilio Morales Alonso (1883-1961). Su nieto, Cecilio Madero Morales, vicepresidente de la Fundación FAJALAUZA, nos ha enviado esta imagen de él y su abuelo en torno a 1960, la misma fecha del encuentro con Ayala.
Imagen: Archivo familiar. Cecilio Morales Alonso y su nieto Cecilio Madero Morales en la plaza de Gracia (1960).