06/11/2025
Hace 15 años se inauguró una de mis primeras obras en espacio público: 100 kilos de bronce para Torazo, en Asturias.
Todo comenzó con tres amigos, empresarios, que compartían un sueño de siempre: abrir un hotel en un paraje espectacular, en pleno corazón de Asturias. Poco antes de hacer realidad ese proyecto, uno de ellos —el asturiano que debía dirigirlo— falleció inesperadamente.
Sus amigos, decididos a rendirle homenaje, me confiaron esta obra.
La escultura representa a esos tres amigos posando para una foto en la barra de un bar. Sentados a ambos lados, los dos supervivientes; en el centro, de pie, el amigo ausente les abraza por los hombros. Una imagen detenida en el tiempo, cargada de memoria y afecto.