08/09/2026
Algunos apuntes, desde el punto de vista garruchero, de las nuevas pinturas del Santuario del Saliente de Albox, después de reflexionar en frio una crítica despiadada [si esta publicación llega a los 20 likes, escribo la crítica despiadada].
1º Legitimidad e identidad: Andrés García Ibáñez es el pintor del Valle del Almanzora como los Indalianos lo fueron de Almería: solo él podía realizar esta obra.
2º Sensaciones: su tendencia pictórica es el realismo. Al principio pensé que es un estilo que me encanta ver en su Casa Museo de Olula -para mí, después del Museo Picasso de Málaga, el mejor centro de arte contemporáneo de Andalucía- o ahora en el MUREC de Almería del cual es también precursor, pero para un templo religioso, prefiero algo más…renacentista*.
3º Mi pena como garruchero. De las cosas que no me han gustado, o más bien me han parecido una extensión de sus museos, o que el primer espacio que debió pintarse, se ha quedado en blanco, la cúpula del camarín de la Virgen, en mi cabeza siempre había un nombre subyacente: CG: porque domina mejor la luz, las texturas, el cielo, los espacios abiertos, los cerrados, la profundidad, la identidad del lugar Garrucha.
4º El olor a pintura, aguarrás y los lunetos en blanco. El Santuario del Saliente ha sido pintado por el artista de su tierra, yo que en Garrucha pasé muchas en un estudio con esos olores y viendo salir obras de arte más vivas, profundas y luminosas que estaba viendo y soñaba que algún día pasaran a la eternidad en los lunetos de nuestra iglesia, la cúpula de la ermita de la Patrona o esa Casa Hermandad que...[…], salgo del santuario con pena.