28/11/2020
Ya estuve rota y me recompuse, muchas veces, desde que tengo uso de razón hasta hoy, nada fue fácil en mi sendero, hubo espinas y cristales y desiertos... pero siempre seguí caminando y cuando creía no poder más veía de lejos algo bueno, que a veces resultaba ser el soñado oasis y otras solo un espejismo, y mis labios agrietados por la sed deseaban que fuera real. Por eso camino despacio, piso fuerte y tengo armaduras y aunque me cuesta decir y hacer cuando digo y hago es porque lo siento.
Ya amé, ya odie, ya herí y me hirieron, ya fui y volví, y cada persona, cada sitio, cada momento... todo escondía un mensaje, una lección. Hubo quien llegó para quedarse y hubo tormentas de verano, sin embargo, tanto lo malo como lo bueno me ensañaron a ser quien soy, como soy, y tras todas las máscaras solo quedo yo ,con mis sombras y mis destellos, con mis heridas y mis remedios.
Samara Japón