12/06/2026
SOCIEDAD LICEO DE FIRGAS
ICONOGRAFÍA CANARIA
Visita guiada por la autora COSETTA FALASCO
UN ACERCAMIENTO INSULAR A LA ICONOGRAFÍA CANARIA
Cosetta Falasco es una artista procedente de Turín, ITALIA, y por naturaleza y formación está vinculada al foco de arte contemporáneo donde nace uno de los movimientos artísticos más destacados en los años sesenta en Europa, el Arte Povera, nomenclatura que establecida por el teórico Germano Celant propone una vuelta a la naturaleza y un trabajo artístico fundamentado en elementos naturales, pobres y humildes de concepción, alejados de la clasificación "industria"; así, como una obra a desarrollar en base a plantas, troncos, tierras, piedras y materiales de desarrollo humano como sogas, sacos, cuerdas. Materiales que se transforman y envejecen con el tiempo y dan a la obra una visión de naturaleza en progresión. De este movimiento fueron artistas destacados como Mario Merz, Pino Pascali, Michelangelo Pistoletto o Giulio Paolini, varios de ellos vivos aun.
Su traslado a América, no obstante, no le hace perder esa perspectiva a la artista pues en ella encuentra nuevos referentes vinculados a esta corriente, como son el uruguayo Joaquín Torres García, quien propala el arte actual desde sus obras de constructivismo universal en base a materiales de hallazgo casual, pero mucho más cercana y principalmente, en la inspiración del pintor venezolano Armando Reverón, una referencia fundamental, tanto para la obra elaborada a raíz de materiales encontrados como del propio Arte Povera del que, incluso de manera inconsciente, fuera su precursor. Es Reverón la "manera" en la obra de Falasco.
De esos preceptos parte buena parte de la propuesta y, sobre todo, la conducta de elaboración de la obra de Cosetta Falasco. La artista elabora sus propios pigmentos, basados estos en productos naturales e, igualmente, la apoyatura física de su obra se estructura a base de elementos de encuentro en la naturaleza. Por tanto Iconografía Canaria partirá, desde el inicio, de estas premisas de construcción manual; o sea, las obras se elaboran en base a materiales recogidos del propio medio natural, materiales de aparente desecho y que la artista incorpora a su obra por una involucración consciente con la naturaleza.
La vertiente física, de elaboración manual, en la serie Iconografía Canaria, llega del estado consciente de la artista respecto al entorno, la búsqueda de elementos pertenecientes al paisaje propio con los que estructura sus piezas, alcanzar un conocimiento consciente del mismo en la búsqueda de dichos materiales, la acumulación ya consciente de los mismos con un propósito direccional ideado. Y, finalmente, acabar en la conciencia plena de que el resultado de la pieza acabada e instalada responde a una conducta de seguimiento en base a la "idea primigenia".
La vertiente teórica de Iconografía Canaria tiene una lectura polisémica, la primera y más notable parte del reconocimiento hacia la artista por establecer una relación humana, ya espiritual, con el territorio, con el paisaje en el que ha decidido insertarse y, sobre todo, desde el que pondera la elaboración y propuesta de su idea artística. Ahondando, apreciamos una voluntad artística y de conducta por no traicionar los preceptos en los que ya insertaba su producción plástica y los que insiste, ahora mirando la naturaleza que la circunda; finalmente, y es una clave a destacar en este período específico, el reconocimiento de la artista por la historia, la memoria y el devenir de un pueblo que conformó buena parte de lo que hoy es conciencia humana y de naturaleza arqueológica en la actualidad de las Islas. Sin duda, un homenaje personal, pero de profunda conciencia, que la artista ofrece a quienes, muchas veces, procedemos de manera inconsciente o despegada de la herencia que nos tocó en ascendencia. Puede incluso ser una llamada de atención acerca de cierto abandono por lo que nos correspondería responder como pueblo, como herederos naturales de su proceso.
Ya los títulos de las piezas de la artista delatan cuál ha sido su preferencia en la temática a tratar y así hallamos rotulaciones universales como la correspondiente a "Huellas de la Historia", "Tierra de viento, mar y fuego" o "Tierra afortunada", hasta connotaciones más propias del lugar como "Avisos en las faenas del millo", "Mirada de un testigo milenario" o "El paso del tiempo", hasta llegar a una nominación directa y específica deletreada en títulos de obras, con referentes físicos directos como son: "Cuatro puertas desde dentro" o "Risco caído", y adentrándose en rasgos de carácter mitológico en obras como "Sagrado fuego que procede de Magec", "Las heridas de Taziraxi" o "Yendo a la raíz: Legado dorado de los antiguos canarios", acaban por orientarnos en cómo esta artista que llegada de fuera se integra de pleno en la conciencia de nuestra memoria y elabora una propuesta con una vinculación tan potente. La artista recurre a los Mitos, los Hitos y buena parte de los ritos que halla vinculados a la Isla, su territorio y sus antiguos habitantes aún hoy presentes.
Decía que la obra de Cosetta Falasco parte de los principios del Arte Povera, natural dada su procedencia, pero que, asimismo, había gozado de la virtud de su mirada americana en la apoyatura de artistas tan entroncados a los mismos preceptos, no obstante, se hace notoria su habilidad para enlazar estas propuestas con la tierra en la que, por decisión propia, opta por asentarse con una vinculación tan humana como espiritual, evidenciada a través del despliegue de su propuesta plástica. Nace Iconografía Canaria con una voluntad telúrica, de pertenencia al espacio -físico y mental- que la ve idear, crecer y proponer. Tanto en el color como en la propia textura de sus piezas hay una presencia real, fehaciente, de los materiales naturales del sitio que son incorporados, sin menoscabo, a la obra y formando parte esencial de ella.
Esa es, para concluir, probablemente la decantación más naturalizada en la obra de Cosetta Falasco, la hoy denominada Nueva Espiritualidad en distintas corrientes del arte actual, la que partiendo del precepto esencial de la necesaria vuelta a la naturaleza, eliminar en el proceso de manufactura de la obra artística todos aquellos elementos procedentes de los procesos industriales para retornar a una conducta donde la vinculación del artista con la Tierra se hace clave y definitivo en su propuesta plástica, pero asimismo en su trayectoria vital, desde el campo del arte.
Por tanto, considero Iconografía Canaria una valiente y arriesgada apuesta por una manera de hacer arte donde unidos los valores teóricos, la intencionalidad de los preceptos plásticos, se acompaña una manera de concebir la vida vinculada al arte.