13/05/2026
Respuesta para la página CULM Street Art al auto 430/2026 del Tribunal de Primera Instancia nº 104 de Madrid, el cual desestima la demanda interpuesta a Colpisa en ejercicio del derecho de rectificación del RD 2/1984 por Santiago González Villajos después de que José Manuel López Nicolás (laverdad.es/autor/jose-manuel-lopez-nicolas-4613.html) censurase una noticia escrita por Juan Vicente Muñoz Lacuna para enmendar las trolas difundidas en Colpisa y Vocento por José Ántonio Guerrero en relación a la galería de arte urbano de Quintanar de la Orden en 2013 y 2014 y la difundiera censurada en El Correo (https://archive.is/seTuw | https://www.elcorreo.com/sociedad/quintanar-orden-quijote-manchego-compite-nueva-york-20260321130643-ntrc.html), después de que Quintanar de la Orden fuera reconocida por Street Art Cities en la nominación a la mejor ciudad con arte urbano del Mundo en quinta posición.
Dado que Juan Vicente Muñoz Lacuna había perdido el texto original que escribió cuando lo envió a la redacción, se solicitó que Colpisa lo recuperase e integrase los párrafos eliminados de él por José Manuel López Nicolás de nuevo a la noticia, lo cual, no habiendo ocurrido, dio pie a que se plantease la publicación de la siguiente noticia en un medio similar al Correo y en condiciones semejantes de difusión como forma de enmendarla:
DULCINEA Y SU NOVIO LA LÍAN PARDA
Transcurridos 14 años desde su concepción, Quintanar de la Orden mantiene el reconocimiento internacional de su galería de obras de arte urbano a cielo abierto.
Cuando José Antonio Guerrero informó en Diario Sur hace doce años de que Dulcinea quería estar con su novio, muy probablemente no era consciente de lo parda que la iban a liar estando juntos. Por aquel entonces transcurría marzo de 2014 y el motivo de que Dulcinea quisiera estar con su novio no era otro que un retrato monumental de unos 30 metros de altura de este personaje femenino que había “aterrizado en Quintanar de la Orden” como suele decir Franz Campoy, el profesor de la escuela de pintura municipal, cuando cuenta cómo comenzó a trabajar para el Ayuntamiento a principios de 2017.
De este aterrizaje de la enorme Dulcinea en Quintanar se hizo eco Guerrero por primera vez a través de una noticia que se publicó en el diario ABC el 2 de noviembre de 2013 en la que entrevistó a la muralista argentina que la pintó, una por aquel entonces muy joven Milu Correch que se sumó a Santiago González Villajos, entonces investigador en el grupo de pensamiento “Conocimiento y Estética Decolonial” que la Universidad Goldsmiths de Londres llevó a cabo en el Centro de Creación Contemporánea Matadero Madrid, además de fundador y comisario del proyecto de actividad pública “(De)colonizando el Quijote en su contexto”, que registró en el Museo Reina Sofía en julio de 2013 y a través del cual empezó a materializarse la galería de murales que llevaba promoviendo para Quintanar desde 2012 en la página de Facebook “Construir Un Lugar Mejor sin destruir lo que tenemos” (CULM) tras regresar de formarse de Reino Unido en una universidad top-10 mundial.
Correch pintó su mural de 2013 durante 5 días de agosto, inspirándose en el retrato que el fotógrafo Jo Schwab hizo de la neerlandesa Judith Sophia y reinterpretándolo para ilustrar el Quijote en su personaje de Dulcinea. El mural fue el prototipo de una galería de murales monumentales que iba a realizarse durante el mes de octubre de aquel año y que iba a contar, entre otros creadores, con Faith47, DALEast, El Niño de las Pinturas, Aryz, ROA, Phlegm e INTI, todos ellos artistas urbanos de primer orden internacional ya por aquel entonces, a los que cuando Guerrero escribió “No son gigantes, es Dulcinea” en ABC, el Ayuntamiento de Quintanar, que ocho meses más tarde aseguraba a través del mismo medio tener un superávit de 5 millones de Euros, había decidido desestimar abortando el proyecto.
De todos ellos, el único que finalmente llegó a pintar en Quintanar fue INTI, que terminó de retratar a Don Quijote, el novio de Dulcinea según Guerrero, en abril de 2014, el mismo día que ABC publicaba lo del superávit de los 5 millones de Euros con que contaba el Ayuntamiento. Coincidió aquello, además, con un episodio de censura, por el cual los gobernantes del pueblo decidieron costear el mural en su totalidad para modificarlo porque no les gustó, aunque después de que el artista lo modificase nunca llegaron a amortizar los costes a CULM, la entidad que lo produjo. Tampoco pagaron la factura por la visibilidad mediática que se le dio al pueblo. Así pues, gracias a INTI y a más artistas urbanos que Villajos atrajo a Quintanar durante 2014 como Laguna, Parsec!, Sabek o Lolo Fonico, Quintanar apareció en numerosas noticias a nivel internacional de hasta 13 países distintos, obteniendo su galería urbana un alto reconocimiento en circuitos académicos y prensa especializada.
Desde entonces y como los buenos vinos, incluso a pesar de las resistencias que encontró de los gobiernos popular y socialista entre 2015 y 2016, la galería urbana iniciada por Santiago González Villajos de forma independiente ha sido capaz de sobreponerse al paso del tiempo y el pasado mes de febrero obtuvo un nuevo reconocimiento internacional en la plataforma Street Art Cities, esta vez gracias al trabajo realizado por Franz Campoy, quien de forma lenta pero constante ha ido consiguiendo que el Ayuntamiento le pague las latas de spray a los artistas que se atreven a juntarse para pintar en el pueblo una vez al año como ya ocurría cuando se celebraba el festival Steppas in tha Guetto entre 2016 y 2018 y, tres años más tarde, en 2021, que le instalasen un edificio para enseñar a niños y abuelos el noble arte vandálico de pintar en la calle y sobre el mobiliario público a través de lo que el Ayuntamiento describe como la primera escuela profesional dedicada al arte urbano de España.
C.G.H.
Respuesta para la página CULM Street Art al auto 430/2026 del Tribunal de Primera Instancia nº 104 de Madrid, el cual desestima la demanda interpuesta a Colp...