12/06/2026
Antes de que las cosechadoras transformaran el campo, había máquinas que realizaban una labor esencial: separar el grano de la paja y limpiarlo para su almacenamiento. Entre ellas destacaron las aventadoras de Ajuria, auténticas joyas de la mecanización agrícola española.
Fabricadas en Vitoria por la histórica casa Ajuria, estas máquinas acompañaron durante décadas a generaciones de agricultores, convirtiéndose en sinónimo de calidad, robustez y buen hacer. Junto a ellas, otras marcas españolas también dejaron su huella en nuestros campos, reflejando una época en la que la innovación llegaba al mundo rural impulsada por ingenieros, talleres y fabricantes nacionales.
En nuestro museo conservamos varios ejemplares de estas aventadoras, testigos silenciosos de miles de jornadas de trabajo. Cada polea, cada criba y cada mecanismo cuenta una historia de esfuerzo, ingenio y progreso.
Porque entender cómo se trabajaba la tierra ayer nos ayuda a valorar mucho más el presente.
🚜 Si aún no las conoces, te invitamos a visitarlas y descubrir de cerca una parte fundamental de nuestra historia agrícola.