05/03/2026
El 8M no solo se conmemora, se teje. Puntada a puntada, manos de distintas edades se unen para construir algo más grande que una pieza de ganchillo: una red de apoyo, de sororidad y de conciencia.
El ganchillo, tradicionalmente ligado al ámbito doméstico y femenino, se convierte aquí en herramienta de expresión colectiva. Lo que antes se hacía en silencio, hoy ocupa el espacio público. Lo que antes era considerado pequeño, ahora se convierte en símbolo de fuerza compartida.
Cada cuadrado, cada flor, cada pieza tejida habla de igualdad, de lucha, de derechos conquistados y de los que aún quedan por conquistar. Habla de nuestras abuelas, de nuestras madres, de nosotras y de las que vendrán.
Tejer es un acto paciente. Requiere tiempo, cuidado y dedicación. Igual que construir una sociedad más justa.
Este 8M, el hilo nos recuerda que estamos conectadas. Que juntas somos red. Y que cuando muchas manos trabajan unidas, el resultado abriga a toda la comunidad