15/06/2026
Kremallera es una banda murciana que ha regresado a la escena punk estatal tras unos años de inactividad. Tras publicar varias demos en las que mostraron al mundo su divertida manera de enfocar el punk, llegó el momento de editar su primer disco de larga duración. "Año 5000 d.c." (2006) fue una apresurada y visceral grabación realizada en dos dias en MR Studios (Murcia) por Cava a la voz/bajo, Coyote a la guitarra y Barquero a la batería. Lo primero en sonar en una introducción instrumental muy tétrica, tanto que parece que estamos ante una banda de afterpunk. Y en parte así es, ya que "Vampiro S. XXI" mezcla una instrumentación que recuerda a sus paisanos de Kante Pinrélico, con una letra descacharrante más en la onda de los primeros Siniestro Total: "Quiero ser un vampiro y alimentarme de horchata". En "Ludópata" se muestran de la misma manera más críticos y acelerados, un corte muy directo con un testimonio atemporal. Sin abandonar la tónica de la velocidad, llega la diversión y el vacile con "Semana Fanta", donde nos recuerdan a los primeros Larsen pero con un plus de fiereza. Vuelve la oscuridad afterpunk con "Año 5000 d.c.", un relato post apocalíptico vestido con un traje más cavernoso. La reflexión de "La rata" nos recuerda de la misma manera a los esquemas de Parálisis permanente en su primer tramo, que a las formas del punk patatero standard en la segunda parte. Dentro de la broma de "Toro rojo" subyace un crítica a la tauromaquia, en este caso mezclando pasajes reposados de toque eclesiástico, con secciones más aceleradas. Como todo no iba a ser vacile, en "El cuervo" se muestran más serios, con un medio tiempo que abre un poco el espectro sonoro. Una de cal y otra de arena, vuelven a pisar el acelerador en "Animales violentos", una divertida anécdota con un gordo conduciendo un Seat 600. "Animales violentos II (La venganza animal)" es el fatal desenlace de la historia, un tema netamente punk con unos riffs iniciales de regusto rockero. Dentro del reparto, también le caen a los cuerpos y fuerzas de seguridad en "Extraterrestres", aunque son ironía y sentido del humor. "Francisco" es la historia de un Frankenstein autóctono a ritmo de frenético punk. "Me parto la camisa" es una especie de reggae/funk pasado por el filtro de sonido, que más que una canción en si misma, parece un divertido intermedio con algún guiño a Faemino y Cansado. "La secta" es un mezcla psico punk con un estribillo insistente, la cual nos da paso a "Ferwista loco", mucho más speedica esquizoide, y a la historia de serie B llamada "Supermercado". Estos dos últimos temas grabados un año antes en PM Studios con PF Wayas a la guitarra. El disco termina de manera circular con la outro "The end". Veremos que nos tienen preparado en esta vuelta a la actividad.