14/09/2019
Sábado 05 de octubre.
EL TAITA (CHAMÁN)
El Taita es una persona que, desde su infancia, ha estado en contacto con el monte, con la selva y con la Ayahuasca. Su maestro siembra esta planta de poder en su fe y en su espíritu para que él pueda ayudar a las personas y al mundo. Por eso, el Taita crece de la mano de esta liana sagrada y su experiencia viene del contacto permanente con la naturaleza. De ellos, aprende los cantos que se convertirán en su sabiduría y su don.
Durante el ritual, el Taita le canta al espíritu de la naturaleza y a Dios para que las personas se curen y encuentren la luz. Los cantos de la ceremonia tradicional del Ayahuasca llegan hasta la energía de las fuerzas de poder de la naturaleza y las invoca. Los amos de las plantas, de los animales, de los ríos y los cuatro elementales (aire, fuego, tierra y agua) llegan a la maloca para ayudar a curar a las personas y transformarlas. El Ayahuasca le muestra al taita lo que la persona necesita para ser curada. Puede ser un rezo, una limpieza, un despojo o una planta.
Fernando Lezama empezó sus estudios de chamanismo a los cinco años, convocado por el Abuelo Juvenal macaguaje Motunbajoy, de la comunidad Añaguaje coreguaje debido a la fuerza que este Taita experimentado podía presentir en el canto del que sería su pupilo. Los cantos son el instrumento sanador y la llave para las visiones que aparecen durante los rituales. Así, Fernando estuvo en la selva con su mentor aprendiendo los senderos del yagé y, a los 12 años, ya estaba listo para ceremoniar. A lo largo de su aprendizaje, ha tenido la fortuna de trabajar con Abuelos sionas y cofanes, por lo que reúne dos vertientes de sabiduría ancestral en el manejo de la Ayahuasca. Es, además, un Taita que cocina su propia medicina, por lo que garantiza que el yagé que ofrece es puro y no tiene mezclado ningún ingrediente ajeno a la receta ancestral.