31/05/2026
Hay lugares que son bonitos. Y luego están los lugares que forman parte de una historia.
A Lanzada era uno de esos lugares para ellos. Allí pasaron parte de su juventud, allí compartieron momentos importantes y allí decidieron celebrar su boda junto a su pequeña Gala.
Hubo muchos momentos bonitos durante el día, pero me quedo con uno muy sencillo. La novia miró a su madre durante la ceremonia y le susurró un “te quiero mucho”. Apenas unas palabras, pero llenas de todo lo importante.
Después llegó la música de la gaita de manos del novio, una pequeña sesión de pareja junto a la ermita mientras caía la tarde y un día vivido sin prisas, disfrutando de cada abrazo, cada conversación y cada sonrisa.
Me encanta cuando una boda no intenta ser perfecta. Cuando simplemente se dedica a ser auténtica.
Y ellos lo consiguieron.
Gracias por dejarme guardar vuestra historia. 🤍
eses
paulavazquez
ef