19/02/2019
Si sentís un babeo incesante después de ver foto de aquí arriba, no os preocupéis. El chocolate, tan inocente en su envoltorio de papel, es uno de los alimentos que más asociamos con el placer y la lujuria. Si encima es en estado semisólido, chorreante o esponjoso ya no os digo nada: por eso triunfan tanto las trufas, los coulants y toda clase de postres con oscuro secreto fundente. Si sois tan chocolateros como el famoso Paquito, seguro que tenéis sueños en los que el cacao es el auténtico protagonista. Negras ganachés y tartas Sacher los pueblan, y miráis por encima del hombro a los pobres mortales que osan comer chocolate con leche — o blanco, maldición—. En caso de sentirte identificado con con el chocolaterismo más extremo, la tarta de trufa está hecha para ti. Hoy os traigo una tarta clásica, con bizcocho y trufa. Se puede hacer con bizcocho de vainilla o de cacao, redonda o rectangular. Yo en este caso la hice con bizcocho de cacao y redonda. Espero que os guste.
@ Escuela Superior de Hostelería Bilbao