07/08/2026
Del tambor africano a la rumba catalana: memoria, resistencia y mestizaje
Las imágenes del taller muestran un recorrido histórico y musical que permite comprender la rumba no solamente como un ritmo festivo, sino como una expresión de memoria, resistencia y transformación cultural.
La explicación comenzó situando la diversidad de los pueblos africanos que, durante la trata esclavista, fueron trasladados forzosamente a América. Se destacó que no procedían de una única cultura: eran pueblos con lenguas, creencias, conocimientos y tradiciones musicales diferentes. Aunque no pudieron transportar físicamente sus instrumentos, llevaron consigo la memoria de sus ritmos. Ya en América, reconstruyeron los tambores utilizando maderas, barriles, pieles y otros materiales disponibles. El tambor se convirtió así en una forma de comunicación, celebración, espiritualidad y resistencia.
El taller también abordó la creación de palenques y quilombos, comunidades fundadas por personas que escapaban de la esclavitud o se enfrentaban a ella. Los ejemplos de San Basilio de Palenque, en Colombia; San Lorenzo de los Negros, en México, y el Quilombo dos Palmares, en Brasil, demostraron que las poblaciones africanas esclavizadas no aceptaron pasivamente su situación. Construyeron espacios de libertad en los que preservaron y recrearon sus formas de organización, sus creencias, sus danzas y sus músicas.
A partir de este proceso, los ritmos africanos entraron en contacto con músicas europeas e indígenas. De ese encuentro surgieron expresiones diferentes en cada territorio: la rumba y la conga cubanas, el candombe uruguayo, el merengue dominicano, el joropo venezolano, el tango rioplatense y muchas otras manifestaciones. Incluso cuando el tambor no aparecía directamente, su función rítmica podía ser reproducida por instrumentos como el arpa, el acordeón, el bandoneón, las claves o la guitarra. Como señaló el taller, en muchas de estas músicas “todo es tambor”, porque la huella africana permanece en la manera de marcar, acentuar y sentir el ritmo.
Este recorrido desembocó en la rumba catalana, una expresión nacida principalmente en las comunidades gitanas de Barcelona durante el siglo XX. No debe entenderse como una copia directa de la rumba cubana, sino como una creación propia surgida del encuentro entre el flamenco, los ritmos cubanos y caribeños, la guitarra gitana y la vida popular de los barrios catalanes. Figuras como El Pescaílla, Peret y El Chacho contribuyeron a consolidarla y divulgarla. La guitarra asumió una función profundamente rítmica mediante el llamado ventilador: las cuerdas, la caja y las palmas producen conjuntamente un efecto parecido al de una pequeña agrupación de percusión. La rumba catalana es, por tanto, una muestra del papel creador del pueblo gitano en el patrimonio cultural de Cataluña. Estrategia local con el pueblo gitano de Barcelona.
El músico tocando con la guitarra, nuestro amigo Sam, representa el paso de la explicación histórica a la experiencia viva. El taller no se limitó a transmitir conocimientos mediante imágenes y palabras: permitió escuchar cómo aquella larga trayectoria cultural se materializa en la voz, la guitarra, las palmas y el ritmo compartido.
El cierre con la interpretación de «Sarandonga» tuvo un valor especialmente simbólico. La canción evoca los vínculos entre Cuba, el Caribe, el mundo gitano y Cataluña, y muestra cómo una composición puede viajar, transformarse y ser asumida por comunidades diferentes sin perder completamente las huellas de su procedencia. Su interpretación convirtió el final del taller en una celebración de las conexiones culturales construidas a través del Atlántico.
En conjunto, la actividad ayudó a reconocer que detrás de la alegría de la rumba existe una historia compleja marcada por la esclavitud, la resistencia, las migraciones y el mestizaje. La rumba catalana aparece así como un patrimonio vivo: una música nacida del encuentro, apropiada creativamente por el pueblo gitano catalán y convertida en símbolo de convivencia, identidad popular y diálogo entre África, América Latina y Cataluña.