20/02/2026
No es un cierre: es una mutación.
En pocos días, la Galería Marifé Marcó cerrará sus puertas en Barcelona.
No como clausura, sino como cambio de forma.
Una obra no termina: se transforma.
Este fin de semana —viernes y domingo— la galería permanecerá abierta.
Cerraremos la muestra Diametrales Ruinas Paralelas de Jorge Chavez Aracena
y nos encontraremos una vez más en ese gesto esencial que sostiene todo lo demás: estar.
La galería fue un laboratorio.
Aquí nacieron residencias, se tejieron vínculos, se asumieron riesgos,
se sostuvo el pensamiento.
Aquí se gestó GaudiLab.
Hoy, ese impulso pide otra arquitectura.
Comenzamos a cavar los cimientos de la Fundación Margo Gomez Sesto,
concebida para acoger y acompañar artistas latinoamericanos en Europa
y construir puentes de creación, investigación y circulación,
con proyección en el marco y el auspicio de la Comunidad Europea.
Como escribió María Zambrano:
«Sólo se abre camino quien sabe detenerse.»
Detenernos aquí es un acto de responsabilidad.
No para retroceder, sino para fundar con mayor claridad
aquello que debe perdurar.
Gracias por haber sido parte de este recorrido.
Cada obra, cada conversación, cada silencio compartido
ha dejado una huella que no se clausura con una llave.
Este fin de semana, las puertas se abren por última vez en esta forma.
Después, no habrá ausencia: habrá siembra.