13/07/2026
Hace aproximadamente 7 años grabé “Ahora”, una hermosa composición de Alberto Plaza, llevándola a la salsa con mis propios arreglos, mi estilo y mi esencia.
Esa canción marcó un antes y un después en mi carrera. Me abrió muchas puertas, me permitió recorrer escenarios y, sobre todo, conectar con la gente. El cariño que el público le dio fue inmenso, y eso siempre será lo más valioso para mí.
En aquel momento soñaba con que las radios y la televisión apostaran por esta versión. Aunque tuve la oportunidad de presentarla en algunos medios, sentí que nunca recibió el impulso que podía haber tenido.
Hoy, después de tantos años, veo que otros artistas también han versionado esta canción y están recibiendo la atención que, en su momento, yo también soñé alcanzar. No lo digo con envidia, sino con la satisfacción de saber que fui uno de los primeros en Perú en atreverse a darle una identidad salsera diferente y demostrar que esta canción también podía emocionar desde nuestro género.
Con el paso del tiempo entendí que el reconocimiento no siempre llega cuando uno lo espera. A veces la vida simplemente escribe los capítulos en un orden distinto. Y aunque muchas puertas no se abrieron en ese momento, jamás me arrepentiré de haber apostado por esta canción. Al contrario, sigue siendo una de las interpretaciones de las que más orgulloso me siento.
Hoy la escucho y vuelvo a sentir la misma emoción que el primer día. Porque más allá de los números, de la difusión o de las oportunidades que pudieron haber sido, quedan los recuerdos, las experiencias y el cariño de cada persona que la cantó, la bailó o la dedicó.
Quería compartir esta historia porque muchas personas no saben todo lo que significó “Ahora” en mi camino. Gracias a todos los que la hicieron suya desde el primer día. Ustedes fueron quienes realmente la llevaron lejos.
Y si algo he aprendido en todos estos años, es que los sueños no tienen fecha de vencimiento. Mientras exista pasión por la música, siempre habrá una nueva oportunidad para que una canción encuentre el lugar que merece. Yo sigo aquí, con la misma ilusión de aquel primer día, convencido de que lo mejor todavía está por venir.