16/10/2026
PELEAS PRIVADAS Y PELEAS PÚBLICAS
Como en Gerona ha habido dos casos de navajazos en dos días consecutivos, el alcalde Lluc Salellas creyó conveniente tranquilizar a la población, así que se calzó las alpargatas que se pone en las grandes ocasiones y declaró que ambos apuñalamientos fueron consecuencia de «peleas privadas». El concepto de pelea privada puede sonar extraño por la novedad, tal vez sean privadas -me dije- por contraposición a las públicas, que son las que organiza el ayuntamiento para solaz de los vecinos, y nosotros creyendo que eran espontáneas. Sin embargo, como en Gerona los vecinos no pintan nada, más bien me inclino a pensar que las peleas privadas son aquellas en las que sólo se puede entrar con invitación. Y guardando propiedad y elegancia en el vestir.
-Lo siento, pero con calzado deportivo no puede acceder a esta trifulca, se trata de una pelea privada.
- Escuche, que he estado toda la vida dando cuchilladas en esta ciudad sin que nadie me haya puesto ningún impedimento.
- No insista y apártese, haga el favor. Deje pasar a estos señores.
Gracias al gobierno municipal de la CUP -por más que se disfrazaran con el nombre de Guanyem, hay que reconocerle el mérito al que se lo gana- Gerona se está convirtiendo en una ciudad prestigiosa, al menos en lo que se refiere a las peleas y los combates de calle. En otras ciudades con menos glamour, las peleas son públicas, cualquiera puede apuntarse. En Gerona, en cambio, como bien señala el alcalde-alpargata, son peleas privadas, con todo el renombre que esto conlleva para la ciudad y hasta para los que participan. Uno puede acabar con un agujero en el pulmón producto de un navajazo, pero llegará al hospital con el orgullo de haber sido herido en una pelea privada, firmando autógrafos a enfermeras y doctores. Y si por casualidad no llega al hospital y expira a la calle como un perro, lo hará con la sonrisa de quien se va al otro barrio con honor, no muriendo en un altercado público como un cualquiera, sino en uno privado.
Cada vez llega a Gerona más gente atraída por estas peleas privadas, con la esperanza de -con contactos adecuados- ser invitados a alguna. Al turismo de ciclistas que sufre desde hace años la ciudad, se va añadiendo el turismo de peleas privadas, tanto a uno como a otro les gusta poner en peligro su propia vida y las ajenas. Comercios, hoteles y restaurantes se frotan las manos con la nueva clientela que se avecina, de alto poder adquisitivo. Si en cada esquina se asoma un bar o una tienda para ciclistas, pronto habrá para buscabregas, matones, sicarios y pendencieros. Ya tarda el ayuntamiento en colaborar en la promoción, publicando una guía mensual con las mejores peleas privadas que se celebrarán en nuestras calles, el primer número con una entrevista al alcalde-alpargata que tanto las disfruta.
Los de la CUP son muy de izquierdas, pero sólo de boquilla, a la hora de la verdad llevan a sus hijos a colegios privados, acuden al médico privado y a la ciudad que gobiernan, quieren peleas privadas. Uno espera que no ocurra lo mismo que con otros eventos, como Temps de Flors o Sant Jordi, que se circunscriben sólo al centro de la ciudad. Los barrios periféricos también tenemos derecho a disfrutar de peleas privadas, no es que nos falten trifulcas con navajas y machetes, todo lo contrario, vamos sobrados, pero son públicas y la calidad del espectáculo se resiente. Un ladrillo en la cabeza o una escisión en la barriga son mucho más espectaculares si la pelea es privada, no es por defender lo privado por delante de lo público, es una simple cuestión de calidad. E incluso de ahorro de recursos, que los servicios públicos -sanidad, enseñanza, peleas...- les pagamos entre todos.
Salellas es un liberal dogmático del estilo de Margaret Thatcher, y eso que ni ésta se atrevió a privatizar las peleas, lo que demuestra que una dama de hierro es más de izquierdas que un alcalde-alpargata. De todos modos, uno aconsejaría prudencia y no llevar el liberalismo peleón hasta el extremo, que haya peleas privadas no significa que deban eliminarse las públicas. Es necesario pensar en las clases desfavorecidas, no todo el mundo dispone de recursos para participar en peleas privadas.
Com que a Girona hi ha hagut dos casos de ganivetades en dos dies consecutius , l’alcalde Lluc Salellas va creure convenient tranquil·litzar la població, així que es va calçar les espardenyes que es posa en les grans ocasions i va declarar que tots dos apunyalaments van ser conseqüència de ....