27/11/2020
Otro-síntoma-del-covid-19
“El aislamiento reflejó una de las problemáticas más graves existentes en la ciudad de Quito, y en la que muchos tuvieron que caer para poder sobrevivir los más de 4 meses de cuarentena. Motivados por un futuro mejor, otros en búsqueda de alimentos, salieron a las calles a vender: ¡lo que sea!, las principales calles de la ciudad se aglomeraron de vendedores que fueron liquidados de sus empresas o que simplemente no contaban con un empleo fijo antes de la pandemia. Los medios de comunicación los ven como un símbolo de la irresponsabilidad, pero en el fondo, solo son padres de familia, niños y jóvenes que por falta de recursos están buscando conseguir algo para sus mesas.
Mapeamos uno de los puntos más conflictivos de la ciudad. La feria libre de San Roque en el centro de la ciudad, que extiende por 15 manzanas con un área de 11 hectáreas, que es sin dudar una cadena de problemas que parece que nunca va a terminar, delincuencia, informalidad, contaminación de todo tipo, y todo eso antes de la pandemia, ¿qué pasa entonces después de 4 meses de aislamiento?
La cuarentena aumento esta problemática, creció el número de comerciantes informales, ladrones y de la contaminación ni hablar, actualmente a pesar del constante resguardo policial, se ha vuelto a la aglomeración de vendedores y compradores que irrespetan las recomendaciones para precautelar su salud. Los informales piden espacios para vender sus productos y los que tienen puestos fijos, salen a las calles a vender con la excusa de no tener compradores. Todos en las calles, intentando vender, y otros cuantos robando a los que se arriesgan a comprar en este punto conflictivo de la ciudad.”