23/05/2023
Maria Sibylla Merian
Lo tenía todo para ser simplemente una gran pintora de su época, pero su pasión por la naturaleza (y los insectos) la llevó a compaginar el arte con la ciencia y ser reconocida además como naturalista, exploradora y una de las pioneras de la entomología moderna. Con sus dibujos de insectos y plantas, Maria Sibylla Merian abrió un nuevo campo en la ciencia, de una manera inusual y rompiendo los moldes científicos de la época.
A los 13 años, empezó con un hobby que realizaría hasta el final de su vida: recoger y criar orugas para observar su transformación. Apuntaba en sus cuadernos los detalles, ciñéndose estrictamente a registrar aquello de lo que era testigo a través de la cría de esos insectos. “La única aproximación fiable al estudio de los fenómenos naturales es a través de la observación”, escribió.
emprendió un viaje a un país tropical semidesconocido. En 1699, a los 52 años, viajó a Surinam, la antigua Guayana Holandesa, para recolectar y cultivar especímenes de flora y fauna exóticas. Regresó a Europa tras dos años y reunió los resultados de su investigación en su obra maestra:Metamorfosis de los insectos de Surinam, publicada en 1705. Ese trabajo reveló plantas y animales desconocidos en el Viejo Continente y la consagró como la primera entomóloga empírica, que viajó para observar y describir a los insectos en su propio hábitat.