22/08/2026
Refugios climáticos de pago y gratuitos.
¡Refugio climático! Palabra mágica cuya sola mención nos hace soñar en verano a los almerienses, haciendo descender varios grados nuestra temperatura corporal y evocando paraísos de sombra, frescas aguas y deliciosas temperaturas de antiguos veranos en Santander.
Nuestro Ayuntamiento, siempre pendiente de nuestra felicidad, nos “regala” el “primer refugio climático urbano del Paseo Marítimo” por la módica cantidad de 482.930,59 €. Pero, tranquilos, que no nos va a costar casi naíca”, que la mayoría son de fondos europeos, o sea, de “nadie”. ¿Si no de qué?
Pero ¿qué es lo que es un refugio climático? Es un espacio público, cercano a sus vecinos, que ofrece confort térmico, descanso, sombra, agua, bancos para descansar y seguridad.
¿Y cuántos refugios climáticos dice el Ayuntamiento que hay disponibles en la tórrida Almería?: el palacio de los Juegos Mediterráneos (ahí al-lao), el Mercado Central, la Biblioteca Central “José María Artero” (abierta en verano 20 h. semanales), el edificio Katiuskay el Centro de Interpretación Patrimonial. ¿Genial, verdad?
Por ello celebramos un refugio climático al aire libre, ¡el primerico!, ¿Güay del Paragüay o no sería mucho más práctico destinar esos 451.000 € a dignificar y además convertir en auténticos refugios climáticos parquecitos y rincones de Almería, y así de paso mejorar la calidad de vida de la mayoría de los vecinos? Un ejemplo: la Plaza Miguel Naveros con calle San Miguel, justo al comienzo del Paseo Marítimo, tiene una maravillosa bóveda de árboles con sombra permanente, pero ni un solo banco, no digamos agua. Eso sí, privatizado en parte por la pizzería cercana.
Y aparte de espacios singulares con categoría “Refugios Climáticos”, ¿qué hacemos con esa desolación de árboles de nuestra ciudad, con esas calles, avenidas sin un árbol, algunas sólo con tocones, como la Avenida Cabo de Gata?