25/03/2026
Nos libramos del príncipe azul para meternos en otra jaula casi peor:
la de “yo puedo con todo y no necesito a nadie”
Y oye, poder, puedes.
Pero qué barbaridad lo que cansa.
En FAÜLA llega un momento en el que el la jaula pesa demasiado.
Y lo que ves en el slide 6 no es un montaje.
Es el público.
Son manos de desconocidos aguantando la estructura desde abajo para que nosotras podamos salir.
Ahí es cuando se hace real nuestro sueño:
creer que la libertad no es un trabajo individual.
Es una responsabilidad de todos.
Volar sola mola mucho.
Pero cuando te atreves a tragar saliva, mostrar que la jaula pesa y dejas que la tribu te sostenga...
eso te cambia la cabeza.
Dime la verdad:
¿A ti también te cuesta la misma vida pedir ayuda, o ya has aprendido a dejarte sostener?
Te leo. ↓