01/09/2026
"Azkoitia", de Jon Viar, convierte un episodio de la historia de ETA -el as*****to de Ramón Baglietto- en una tragedia sobre la memoria, la complicidad social y la degradación moral de una comunidad. Como señala Pedro Víllora en el prólogo, su verdadera grandeza reside en equilibrar documentación, tensión dramática, reflexión y emoción, y en hacer de Azkoitia un coro colectivo que permite comprender cómo el crimen puede ser tolerado, justificado y normalizado. La obra encaja con la trayectoria de Viar, marcada por la necesidad de interrogar el pasado familiar y político: en "Traidores" abordó la historia de su padre, militante de ETA, mientras que en "El hacha y la serpiente" y "El encuestador" ha explorado las raíces ideológicas y sociales del fanatismo. Viar escribe con precisión documental, ironía y una mirada crítica e incómoda, sin refugio en los lugares comunes de la reconciliación. Azkoitia resulta una obra necesaria: devuelve centralidad a las víctimas y obliga al espectador a preguntarse qué ocurre cuando una sociedad decide olvidar.