18/02/2024
"Nunca más volvió a pisar la Iglesia"
Su teléfono sonó en la Iglesia por accidente durante la prédica. El padre lo regañó, los catequistas lo amonestaron, algunos feligreses le dijeron algunas indirectas otros lo regañaron y su esposa siguió sermoneándolo sobre su descuido todo el camino a casa, se podía ver la vergüenza y la humillación en su rostro.
Nunca más volvió a pisar la Iglesia.
Esa noche, se fue a un bar. Todavía estaba nervioso y temblando. Derramó su bebida en la mesa por accidente. El mesero se disculpó y le dio una servilleta para que se limpiara. El conserje trapeó el piso. La gerente le ofreció una bebida de cortesía, mientras también le daba un gran abrazo y le decía: "No te preocupes, hombre. ¿Quién no comete errores?".
No ha dejado de ir a ese bar desde entonces.
Lección: A veces nuestra actitud de creyentes aleja a las almas de la Iglesia. Nuestra actitud rompe nuestras relaciones y destruye nuestras familias. Puedes marcar la diferencia por la forma en que tratas a otras personas, especialmente cuando cometen errores.