14/01/2026
No todo año nuevo empieza con fuerza.
Algunos empiezan con cansancio.
Con preguntas.
Con una sensación extraña de “no sé aún” o un "¿Qué pasará?".
Y también eso cuenta como comienzo.
Un año que se abre no es una meta,
ni una promesa,
ni una versión mejorada de nadie.
Es un espacio.
Un lugar al que ir entrando despacio,
con lo que hay,
con lo que falta,
con lo que todavía duele.
No se trata de decidirlo todo ahora.
Ni de saber hacia dónde mirar.
A veces basta con no huir del camino
cuando aparecen las dudas.
Hay trayectos que no piden impulso,
piden tiempo.
Piden silencio.
Piden permiso para no tener respuestas inmediatas.
Este año no tiene por qué ser grande.
Puede ser honesto.
Puede ser lento.
Puede ser, simplemente, tuyo.
Si sientes que necesitas un espacio así,
donde no haya prisas por llegar
ni exigencias por mejorar,
Lo estoy preparando para ti donde nos podamos expresar,
Con toda la normalidad en nuestra forma de hablar ....
No es para empezar de cero.
Es... Para empezar con Dios y contigo mismo.
🫂🫂🫂🫂