23/03/2026
Antes de ser mito, Kathleen Hanna ya agitaba la escena con Bikini Kill. Una noche de 1990, después de beber con Kurt Cobain, escribió en su pared “Kurt smells like Teen Spirit”. Ella aludía a un desodorante; él creyó que sonaba a consigna revolucionaria.
Lo increíble es que de ese malentendido salió el título de la canción que explotó Nirvana en 1991 y cambió para siempre la cultura alternativa. Pocas veces una broma punk tan íntima terminó haciendo temblar al mundo entero.