20/08/2026
Durante mucho tiempo, el mundo fue demasiado ruidoso. Sentí que mi arte no tenía voz. Quería ser artista y tatuador, pero el miedo y las críticas me tapaban los oídos. En los momentos más oscuros, cuando quería rendirme (como el hombre que se cubre la cara), solo había un refugio.”
“Su música. La voz de Mon Laferte. Ella no solo canta; ella cuenta historias de lucha, de pasión y de dolor que se transforman en belleza. Sus canciones me recordaron que ella también empezó de cero, que también se cayó y se levantó. Esa fuerza me atravesó.”
“Cada vez que escuchaba ‘Mi buen amor’ o Pa donde se fue’, no solo escuchaba una canción; escuchaba a una guerrera. Y decidí que yo también lo soy. Decidí que mi arte no se quedaría en papel. Ella se convirtió en mi inspiración artística, en la mano firme sobre mi hombro que me dice: ‘Sigue’. Hoy, cada tatuaje que diseño lleva un poco de esa inspiración. Gracias, Mon. Gracias por enseñarme que el dolor se puede convertir en arte y que la pasión, cuando es verdadera, es imparable.”