11/09/2026
🚨 ALERTA: La Policía Nacional rechaza mensajes (pasquines) que circulan que buscan generar incertidumbre y desinformación. Sin embargo, reducir el problema a la existencia de esos mensajes podría significar mirar únicamente el síntoma y no la causa.
La circulación de pasquines que, aparentemente, tendría su origen en el interior de la propia institución debería ser entendida como una señal de alerta. Más que demostrar cohesión, puede reflejar la existencia de malestar, incertidumbre, fragmentación y problemas internos que requieren ser escuchados, investigados y resueltos por el Mando Institucional.
Una institución verdaderamente cohesionada no debería limitarse a rechazar aquello que se publica; debe preguntarse por qué determinados cuestionamientos están surgiendo desde su propio interior y qué circunstancias están alimentando esa percepción entre sus servidores policiales y sus familias.
Existen temas que merecen respuestas claras y oportunas: las denuncias o inquietudes relacionadas con procedimientos que involucran a personal cercano (conductor) a alto directivo; la calidad y duración de los uniformes entregados a aspirantes a cadetes y técnicos operativos; los procesos de traslados temporales; la falta de combustible y mantenimiento de vehículos, que podría estar trasladando costos al bolsillo de los propios policías; las preocupaciones expresadas alrededor del ISSPOL y el ejercicio de las funciones de sus vocales; el deterioro de la salud mental del personal y los casos de suicidio; la falta de medicamentos y las dificultades para acceder oportunamente a turnos en hospitales y centros de salud; así como la creciente preocupación de servidores que buscan acogerse al cese y encuentran dificultades para acceder a un turno.
Estos asuntos no deberían ser tratados como intentos de desinformación sin antes escuchar a quienes los plantean y verificar cada denuncia. Si existen afirmaciones falsas, corresponde desmentirlas con información, documentos y transparencia. Y si existen problemas reales, corresponde reconocerlos y solucionarlos.
La fortaleza de una institución no se demuestra únicamente afirmando que existe cohesión en el mando. Se demuestra cuando el liderazgo tiene la capacidad de mirar hacia adentro, escuchar a sus servidores, corregir errores, rendir cuentas y atender oportunamente aquello que genera preocupación.
Los pasquines pueden ser incómodos, pero también pueden constituir un síntoma. Ignorar el síntoma no resuelve la enfermedad.
El verdadero desafío del Mando Institucional no debería ser solamente determinar quién escribe o difunde estos mensajes, sino establecer por qué están apareciendo, qué malestar existe detrás de ellos y qué decisiones deben adoptarse para recuperar plenamente la confianza, la estabilidad y la cohesión interna de la Policía Nacional.
Una institución fuerte no teme a las preguntas. Las responde.
*LIBERTYTEX*
La Policía Nacional invita a la ciudadanía a informarse exclusivamente a través de canales oficiales.
Rechazamos todo intento de desinformación que pretenda generar incertidumbre u opacar el trabajo permanente de más de 58.000 servidores policiales a nivel nacional, bajo el liderazgo del señor Comandante General de la Policía Nacional, GraS. Pablo Vinicio Dávila Maldonado; del Ministro del Interior, Jhon Reimberg; y del señor Presidente de la República, Daniel Noboa Azín.
El Mando Institucional se mantiene cohesionado y firme, trabajando de manera articulada para fortalecer la seguridad ciudadana y enfrentar al delito con acciones contundentes desde los subsistemas preventivo, investigativo y de inteligencia.
A ello se suma el compromiso del Gobierno Nacional de continuar fortaleciendo las capacidades operativas de la Policía Nacional, mediante la implementación y renovación de equipos, medios y logística necesarios para el cumplimiento de nuestra misión institucional, como parte del respaldo a la labor que desarrollan diariamente nuestros servidores policiales.
La ciudadanía reconoce el compromiso, la entrega y el profesionalismo de nuestros servidores policiales, quienes trabajan diariamente para servir y proteger con firmeza, contribuyendo a consolidar una Policía Nacional cercana, efectiva y comprometida con la seguridad de todos los ecuatorianos.