07/08/2026
Un fuerte abrazo hasta el cielo Chico Bill, tu legado sigue en nosotros 🕊️🫂😞
Bill Carrillo Palma
La historia de Bill Carrillo, el joven que dejó su nombre en el corazón de Montecristi.
Hay personas que parten demasiado pronto, pero dejan tantos recuerdos que el tiempo es incapaz de borrarlos. Así fue Bill Wilson Carrillo Palma, un joven montecristense que, con apenas 30 años, sembró amistad, solidaridad y un cariño que todavía permanece intacto.
Bill nunca necesitó hacer ruido para ganarse el respeto de la gente. Era de esos amigos que siempre estaban cuando alguien los necesitaba. En comunidades como Los Bajos, Pepa de Huso, La Sequita El Chorrillo entre otras, todavía hay quienes recuerdan su generosidad y esa facilidad que tenía para ayudar sin esperar nada a cambio.
El fútbol ocupaba un lugar muy especial en su corazón. Su querido El Nacional, el "Nacho" de su barrio Primero de Enero y la calle Cesario Reyes era mucho más que un equipo. Aunque nunca buscó protagonismo, siempre encontraba la manera de colaborar. Más de una vez ayudó para que los dirigentes pudieran mandar a confeccionar los uniformes. Lo hacía porque disfrutaba ver a su barrio unido alrededor de una cancha.
Y quizá por eso emociona tanto saber que, años después de su partida, el equipo El Nacional y 8 de Enero, formado por gente de su mismo barrio, decidió llevar en la parte frontal su fotografía y en la espalda de sus camisetas un nombre que sigue siendo motivo de orgullo: Bill Carrillo Palma. Hay homenajes que no caben en un discurso; basta con ver un nombre plasmado sobre una camiseta para entender cuánto se extraña a una persona.
Pero quienes realmente conocieron a Bill recuerdan cosas que ningún reconocimiento puede contar.
Recuerdo la conexión tan especial que tenía con su tío, Carlos Carrillo. Un día, en su taller de electromecánica, fui testigo de algo que nunca olvidé. Apenas Bill llegó, los dos lanzaron exactamente el mismo silbido. No era un silbido cualquiera; era su forma de saludarse. Intrigado, le pregunté a Carlos qué significaba. Sonrió y me respondió: "Ese silbido dice: 'Cholo Bill... Cholo Bill'." No hacían falta palabras. Bastaba ese sonido para entender el inmenso cariño que los unía.
También recuerdo que Bill y mi hijo Jeandry compartían la misma fecha de cumpleaños: el 28 de diciembre. Durante varios años celebramos juntos ese día. Hoy esas reuniones se han convertido en recuerdos que el corazón guarda con un valor incalculable.
Y cómo olvidar aquella ocasión en que, ilusionado por una joven del Bajo La Palma, me pidió que lo ayudara a redactar una carta de amor. Era el gesto sincero de un muchacho enamorado, con sueños, ilusiones y una vida por delante.
Bill partió en el año 2024, dejando un profundo vacío en su familia, en sus amigos y en todo Montecristi. Sin embargo, su historia no terminó aquel día.
Uno de los momentos más conmovedores llegó al finalizar el segundo campeonato organizado en su memoria. Frente a cientos de personas, sus padres, Wilson Carrillo y María Palma Piguave, elevaron al cielo dos globos con un mensaje dedicado a su hijo. El silencio invadió la cancha. Muchos levantaron la mirada y otros no pudieron contener las lágrimas. En aquel globo no viajaba solo un saludo; viajaban el amor de unos padres que siguen abrazando a su hijo desde el corazón.
Porque hay personas que viven muchos años y pasan desapercibidas. Y hay otras, como Bill, que con apenas 30 años dejan un legado tan grande que el tiempo no logra borrar su nombre.
Mientras en Montecristi exista alguien que recuerde aquel silbido, una camiseta con su nombre o un globo elevándose hacia el cielo, Bill Carrillo Palma seguirá viviendo en la memoria de su pueblo.
Una historia de Motívate Manaba.
Investigación y narrativa: Byron Delgado Cedeño – Motívate Manaba.
Testimonios y recuerdos: Familia Carrillo Palma, Carlos Carrillo y amigos del barrio