24/09/2026
¡Ni los controles apagaron la fe! La Mama Negra de La Merced culmina en Latacunga
Las calles de Latacunga comienzan a recuperar su ritmo habitual, pero todavía queda el eco de las bandas, el color de las comparsas y la devoción de miles de personas que durante estos días acompañaron a la Virgen de La Merced.
Este 24 de septiembre culmina la Mama Negra de La Merced 2026, una celebración que se desarrolló entre tradición, identidad y fe, pero también bajo un estricto esquema de controles, permisos y restricciones establecidos por las autoridades.
La Intendencia de Policía de Cotopaxi había dispuesto controles relacionados con autorizaciones, horarios, venta de bebidas alcohólicas y desarrollo de actividades masivas. Las medidas marcaron la organización de estas jornadas y obligaron a los participantes y organizadores a cumplir distintas disposiciones. Sin embargo, las restricciones no apagaron la devoción.
Durante los recorridos, las calles volvieron a recibir a los personajes tradicionales, bandas, comparsas, danzantes, familias y devotos que acompañaron una celebración cuyo principal motivo es rendir homenaje a la Virgen de La Merced.
Para quienes mantienen viva esta tradición, septiembre no representa únicamente una fiesta. Es también un momento para agradecer, cumplir promesas y expresar una fe que ha pasado de generación en generación.
Y mientras las autoridades mantenían los controles establecidos, en las calles la celebración continuaba: música, color y tradición acompañaron a las delegaciones durante su paso por Latacunga.
Hoy, con la culminación de esta edición de la Mama Negra de La Merced, queda nuevamente la imagen de una ciudad que se reunió alrededor de una de sus expresiones culturales y religiosas más representativas. Pero la celebración todavía no termina.
La próxima semana, Latacunga volverá a vestirse de tradición con la Mama Negra de El Salto, que tomará el protagonismo para continuar con el calendario de festividades de octubre.
Así, la fe y la tradición pasan de un sector a otro de la ciudad.
Primero fue La Merced. Ahora, el turno será de El Salto.
Las bandas podrán dejar de sonar por unos días, las calles recuperarán su normalidad y las comparsas guardarán sus trajes, pero la celebración continuará.
Porque en Latacunga, cuando una Mama Negra termina, otra tradición ya comienza a prepararse.