22/08/2022
Orgullosa de mi hija Georgette y su proyecto de implementar la Educación Emocional en la malla curricular.
Cuando empecé el Miss Ecuador alguien me dijo que tenía que tener ”aguante”, en principio pensé que hablaban de aguante físico, pero definitivamente ell “aguante” es, ha sido y será siempre emocional y mental.
Entré al concurso con un enfoque y una razón, mi enfoque sigue siendo el mismo, pero la razón por la que continúo en este camino tiene un fondo diferente, estoy viviendo muy de cerca la poca empatía qué hay entre nosotros mismos, sé que Dios permitió que esto ocurriera para darme el entendimiento suficiente para poder manejarlo y para confirmarme una vez más cual es mi propósito, abriéndome las puertas en el Miss Ecuador porque mi trabajo es aquí.
Es momento de dejar de normalizar el acoso, el cyberbullying y el desgaste emocional que tienen la Misses, que dejemos de justificarlo con “son los gajes del oficio”.
El cyberbullying que vive una Miss no es un “gaje del oficio”, es acoso.
Quiero ser la voz de esas Misses que no pudieron parar esto, que tuvieron que callar y aceptar, quiero crear ese cambio, en vez de aguantar y escondernos, empezar a educar, justamente con la educación emocional, fomentar el respeto, la empatía, enseñar que somos un espejo, que damos lo que somos, que aprendamos a amarnos para no reflejar nuestras inseguridades en otras personas.
Quiero ser Miss Ecuador porque quiero recordar que somos seres humanos iguales con sueños y porque mientras más me conozco, más entiendo mi propósito.