19/05/2026
A veces los niños empiezan a sentirse menos…
porque creen que hay partes de sí mismos que “deberían cambiar”.
La manera en que hablan.
Lo sensibles que son.
Lo intensos.
Lo callados.
Lo diferentes.
Lo creativos.
Lo inquietos.
Lo observadores.
O incluso ciertos rasgos físicos que empiezan a mirar con vergüenza.
Y poco a poco,
sin darse cuenta,
comienzan a minimizarse para intentar encajar.
El sábado pasado en “Soy Mi Proyecto” trabajamos justamente eso:
la presión de pertenecer sin perderse a uno mismo.
Entender que no todos los niños se relacionan igual.
No todos aprenden igual.
No todos sienten igual.
Y que muchas veces, detrás de aquello que un niño cree que lo hace “distinto”…
también puede existir una fortaleza.
Porque con el tiempo,
muchos descubren que eso que antes no les gustaba de sí mismos, termina convirtiéndose precisamente en parte de lo más auténtico, valioso y especial que tienen.
SOY MI PROYECTO 🌿
PURA VIDA AUTOENTRENAMIENTO
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