31/07/2026
En la Cerámica Negra cada pieza adquiere su color mediante una antigua técnica de reducción, donde el humo y la ausencia de oxígeno transforman la arcilla durante la cocción. Es un proceso complejo, imposible de repetir exactamente dos veces.
En nuestro taller, esta tradición ha sido perfeccionada durante generaciones, convirtiendo la cerámica negra en una expresión única de la alfarería cuencana. Cada taza, plato o vasija conserva las huellas del trabajo hecho a mano y la belleza irrepetible del barro transformado por el fuego.