16/11/2020
¿LOS NIÑ@S Y LOS ADULTOS HAN SUFRIDO POR UN MAL MANEJO DE OCIO EN ESTA COVID-19?
A propósito del mes de la familia, noviembre, mes que antecede al último del año, donde todos nos abocamos a celebrar lo que hemos obtenido durante 365 días. Al finalizar este 2020 habrá quienes celebrarán la fiesta de Navidad, en la cual muchos nos reunimos en familia para celebrar el nacimiento del Niño Jesús. Otros, decidirán practicar un Ocio Autotélico en las dimensiones del Ocio Solidario, Lúdico y Creativo, al simplemente disfrutar la época de una manera más sana. Y habrá personas que procurarán también divertirse en estas festividades, bebiendo, bailando y exponiéndose a un contagio del virus COVID-19.
Además de violación de la disposición gubernamental, la cual se ha estado emitiendo para limitar el tiempo en el que la carga viral es mayor, que es cuando el contagio aumenta en los grupos de personas que se recrean y divierten en conglomerados, buscando momentos de Ocio Lúdico fuera de sus hogares. Estos inconscientes violadores son los grupos de personas que tienen mayores consecuencias en su salud. Otros grupos de riesgos son los que han tenido alguna enfermedad donde se ha comprometido algún órgano, como por ejemplo los pulmones, el corazón, entre otros, igual los envejecientes. Esto lo confirma el Ministerio de Salud Pública de nuestro país y los estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estos meses han sido para probar en medio de una pandemia, nuestras capacidades de gestionar el tiempo libre. Este 2020 ha sido un año en el cual los niños y niñas son los que más han sufrido, pues la gran mayoría de padres y madres no han sabido gestionar el exceso de "tiempo libre forzado" que les ha venido de repente. Si, ese tiempo que el confinamiento provocado por esta desgracia que ha afectado el comportamiento cultural nos ha obligado a encerrarnos y practicar el distanciamiento físico-personal para no ser tocado en esta pandemia. Lo que ha sacado lo bueno y lo malo de todos nosotros, lo que ha acelerado las urgencias de reinventarnos para crear una mejor manera de convivir en el planeta.
Y es aquí donde surge la gran pregunta que los científicos, políticos y humanistas se formulan: ¿Cómo salir de esta crisis con el menor daño posible? Los ociólogos por nuestra parte, estamos trabajando en fórmulas para readaptarnos a un mundo que tendrá como horizonte, en lo inmediato, manejar de manera disruptiva la economía, la diversión y la educación. Transformando y combinando nuevas formas y estrategias para crear el bienestar que nos haga felices con el menor esfuerzo posible; algo difícil mas no imposible, solo hay que aprender a vivir en y con la crisis, y eso, solo se hace cuando reaprendemos de nuestro accionar (positivo o negativo), cuando bien hacemos y cuando practicamos un buen Ocio Valioso, es decir un ocio sano, positivo y comedido.
Aquí les dejo con los puntos de vista del Dr. Manuel Cuenca, quien ha estado estudiando junto a un grupo de científicos y humanistas del Instituto de Estudios de Ocio, de la Universidad de Deusto, el tema de cómo la familia mejora con las buenas prácticas de Ocio.
En la infancia se inicia el sentido que tendrá el ocio en nuestra vida adulta y nada puede ser más seductor que el futuro para interrogarnos sobre el sentido del desarrollo, sea personal o social.