28/05/2026
La Village des Arts de Dakar es uno de los espacios más importantes del arte contemporáneo en Senegal y un verdadero punto de encuentro para artistas visuales africanos. Un lugar construido desde el intercambio creativo, los ateliers abiertos y el diálogo constante entre arte, identidad y comunidad.
Fue precisamente allí donde desarrollé uno de los proyectos fotográficos y humanos que más han marcado mi manera de mirar.
El encargo consistía en crear la website de la residencia, conocer a los 51 artistas senegaleses que vivían o trabajaban allí, entrevistarles y, por supuesto, hacer lo que mejor sé hacer: fotografiarles.
Seis semanas parecían suficientes. Después entendí que una residencia artística y el tiempo africano no siempre coinciden. Allí el tiempo tiene otro ritmo. Un ritmo más ligado a la experiencia, la conversación, la observación y la presencia compartida.
Cada atelier abría un universo distinto. Cada artista defendía su obra desde un lugar profundamente personal: “este es mi arte”. Y en esa afirmación también habitaban memoria, identidad, historia y búsqueda creativa.
Había una enorme generosidad para compartir procesos, técnicas, trayectorias y formas de construir imagen y significado. Más que entrevistas, fueron encuentros humanos atravesados por el arte y la creación.
Todo allí era textura, color, materia y energía visual. Un verdadero cóctel creativo que desplazó mi fotografía hacia un lugar más íntimo y humano: hacia el universo personal de cada artista, hacia su propio cosmos.
La consigna fotográfica terminó siendo clara: acercar al espectador a ese cosmos.
Esa experiencia sigue alimentando profundamente mi bagaje visual, creativo y pedagógico. Explorar nuevas culturas y nuevas formas de mirar transforma también mi manera de enseñar fotografía, desarrollar talleres participativos y trabajar temas como identidad, diversidad y convivencia intercultural.
Porque al observar otras maneras de crear y habitar el mundo, también descubrimos aquello que compartimos como seres humanos.
Y quizás ahí reside una de las mayores fuerzas de la fotografía: crear puentes entre personas, miradas y experiencias que, aunque distintas, terminan encontrándose. 📸✨
— Miriam Morales Polar
Mi residencia en la Village des Art de Dakar para realizar la página web de este important entidad cultural y conocer a sus 51 artistas, entrevistarlos y fotografiarlos.