16/02/2026
Y entonces me formuló aquella pregunta que siempre vuelve a mí:
- y qué instrumento tocas?
- toco corazones, - le respondo con voz suave, manteniendo mi mirada en su mirada.
Puedo ver cómo el desconcierto le atraviesa como un relámpago. Es un microsegundo, luego su postura se relaja. Lo ha entendido. No hacen falta más palabras.