01/06/2026
CONTAR CON SACHA, EL QUE VA CON LA LUZ Y LA ESCUELA DE PENSAMIENTO NARRATIVO.
Publicado en Índice Escénico.
🌐En la web de la Casa de la Memoria Escénica👇
https://casamemoriaescenica.wordpress.com/2026/06/01/contar-con-sacha-el-que-va-con-la-luz-y-la-escuela-de-pensamiento-narrativo/
A Francisco López Sacha (Manzanillo, 1950 - La Habana, 2025), el profesor y narrador cubano lo conocía hasta 2017 más bien de lejos.
Sacha estaba siempre en los eventos, siempre amable; siempre Sacha ( el risueño, el que contaba anécdotasy cantaba), pero hasta ahí llegaba nuestra relación.
Como fue profesor en el Instituto Superior de Arte, estaba en las historias de algunos de mis colegas, como ese profesor inigualable, que siguió siendo, y ofrecía clases memorables que no volverán... porque era un profesor culto, improvisador, una especie de griot que actuaba sus clases, utilizando cuerpo, voz, gesto, mientras citaba textos completos de alguna novela, cantaba, jugaba con las palabras, mencionando filmes, canciones, pinturas...
Sacha también estuvo en la premiación del Virgilio Piñera del 2004, donde El Concierto nos unió por lo de Los Beatles y Lennon. Lo recuerdo ir a felicitarme y cantar Yesterday.
Estuvo también en el estreno en La Habana, en la sala El Sótano. Hablamos, cantó las canciones de los Beatles en inglés, me dijo algunas anécdotas y se fue.
También estuvo en la Casa de la Memoria Escénica, en un evento Traspasos escénicos/ Puentes 1 en el 2014, dedicado a la dramaturgia que coauspiciamos con Eberto García Abreu y el Instituto Superior de Arte, donde él impartió uno de los talleres, suempre con su ímpetu y sabiduría.
La relación con Sacha, más sistemática y auténtica empezó luego de mi novela Las últimas vacas van a morir, que el leyó como jurado en el Guillermo Vidal de 2017. Fue uno de los que me llamó para darme la noticia y hablar de los valores que el le veía. Escribió sobre ella, la presentó varias veces en numerosos espacios en La Habana o Matanzas, especialmente en el patio Vagos Rumores de la Casa de la Memoria Escénica, que tuvo un caracter perfomatico muy a mi estilo, pero también a de él y que le encantó. Fue el promotor número uno de Las vacas...
Pero el tiempo que más pasó entre nosotros, fue en lo que él mismo bautizó como Escuela de Pensamiento Narrativo "Julio Cortazar"
Primero empezó el taller y luego surgió el nombre, que nació allí en el centro de la Sala Estorino, apoyado por la risa de Sacha. El nombre tenía que ser algo grande, como la idea, como los talleres, dijo.
Muchos jóvenes matanceros estudiaron en la Escuela de Pensamiento Narrativo " Julio Cortázar", que incluía en un inicio a otros profesores como Senel Paz, Arturo Arango y a otros que invitaríamos según las necesidades.
Surgió en período pandemico, por eso en las fotos muchos tienen nasobucos.
Durante esas sesiones que fundían narrativa, dramaturgia, guión cinematográfico, artes visuales, música, Sacha vivió en Matanzas, vio puestas en escenas, estuvo en el Espacio Dramaturgia Vital, que en la Casa de la Memoria Escénica, promueve obras y autores con la participación del grupo Vital Teatro y hasta participó en un documental no estrenado que realizaba Alejandro Palomino, y que hoy constituye un valioso material histórico, porque ahí está su testimonio sobre varios temas culturales, en el set de la Biblioteca La Selva Oscura.
Durante esos tres talleres que duraban una semana, conversamos intensamente, intercambiamos libros, me contó historias mitad ficción e historia de muchos instantes de la cultura cubana que vivió, tomó whisky, cantó, a veces sentado en el sofá azul de mi oficina - archivo.
También ntercambiamos lecturas, me regaló libros, me dio a leer sus últimas novelas, incluida Quiero escribir la eternidad, que atravesó un largo período de escritura.
Estuvo en Matanzas, dando su segundo taller en la etapa en que murió mi madre de manera inesperada. Y ese instante lo recuerdo de manera especial, porque ahí estuvo solidario, amigo.
También estuve en su casa, vi su manera rudimentaria de escribir, su extraña relación con la tecnología.
Francisco López Sacha fue parte de Matanzas y de nosotros.
La Escuela de Pensamiento Narrativo "Julio Cortazar", se difuminó como muchos otros proyectos de la Casa de la Memoria Escénica, entre carencias y apagones; pero de alguna manera permanece su simiente, en sus enseñanzas, en su manera de ofrecer sabiduría.
Luego vino la muerte, que fue un día de feria habanera en que le correspondía a Matanzas, y muchos de nosotros recibimos la noticia con dolor y le dedicamos nuestras lectura o presentaciones.
Había demasiada vida en Sacha como para irse aún, pero se fue.
Quedó su obra (la publicada y la inédita) y estos irrepetibles momentos matanceros, en que algo aportó a la literatura nuestra.
El evento Contar con Sacha, celebrado del 20 al 22 de mayo, con el auspicio de Ediciones Matanzas, Casa de la Memoria Escénica, Centro Provincial del Libro y Consejo Provincial de las Artes Escénicas, fue un evento corto, intenso, fructífero, que visibilizó la narrativa matancera, en una ciudad en la que sobresalen poetas y con un fuerte legado de dramaturgos.
Fue idea del director de Ediciones Matanzas y Premio de Edición Alfredo Zaldívar, que tan pronto me presentó el proyecto fue acogido, con sus diferentes espacios dedicados a lecturas de inéditos, como Dorado mundo, en los que leyeron varias generaciones de autores, el taller La buena p**a, que impartieron las dos invitadas al evento la narradora Dazra Nova y la joven Karla Flores, y hasta un concurso de cuentos El que va con la luz, cuya convocatoria enseguida se promocionó.
En cada nombre de los espacios del evento matancero, hay un homenaje a Sacha y a su obra.
El evento tuvo como sedes principales la Casa de las Letras Digdora Alonso, la Casa de la Memoria Escénica, pero también se programaron actividades en la Uneac, la Biblioteca Gener y del Monte, la subasta y venta de libros de narrativa, amenizada por música del gusto sachariano ( jazz, los Beatles) y el Museo Farmacéutico, donde ocurrió la clausura, con música cubana interpretada por esa magnifica voz que es Olga Margarita Gallardo, acompañada por Mario Guerrero y un brindis final, a la salud del evento de los premiados y del espíritu de Francisco López Sacha.
"Contar con Sacha", fue plural, diverso, iluminador, por fundir literatura para adultos y para niños ( esta última con la Peña Maíz Regado"), por convocar lecturas de inéditos , novelas y cuentos, por el espacios de formación que ofreció la siempre lúcida Dazra Nova, una de las más importantes autoras cubanas, con una experiencia sedimentada en formar nuevas generaciones de escritores, desde una perspectiva plural, contemporánea, y que reunió una veintena de autores que vivieron una fructífera experiencia creativa.
Muchos de esos jovenes autores leyeron en el evento Contar con Sacha, y aunque vienen de diferentes experiencias, algunos revelaron de manera testimonial momentos de la pedagogía o la vida sachariana, que se sumaron al homenaje del primer día en que Norge Céspedes, Dazra Nova, Karla Flores, Alfredo Zaldívar, Maylán Álvarez y Ulises Rodríguez Febles, ofrecieron reflexiones sobre la obra y vida de Sacha.
El evento de muchas maneras, fue simbólicamente el regreso de Sacha y también de las históricas bienales de narrativa de los ochenta que ocurrieron en nuestra ciudad y en la de Colón.
Hoy hay más narradores en Matanzas, que en otras ocasiones con autores de aprendizajes diversos, de herencias dispersas, muchos alumnos de la Escuela de Pensamiento Narrativo "Julio Cortázar".
Uno de los aportes fue que el evento logró unir autores de la generación de los 80, como Carlos Deus Marcote y otros, muy jóvenes galardonados en eventos nacionales como Raúl Piad, Náthaly Hernández o Hanoi González.
Leyendo los cuentos del concurso "El que va con la luz", se pudo leer un texto que lo trajo también a la literatura, un personaje que aunque no es, sin dudas es él. Está así como más o menos lo conocimos, riendo, cantando, hablando, enamorado de la vida.
Él se hubiera divertido al ver este encuentro de "Contar con Sacha", se hubiera conmovido leyendo ese cuento, que más que serlo fue una especie de semblanza sachariana, de homenaje poético, que refleja también la entrañable relación afectiva y escritural del autor homenajeado con su natal Manzanillo.
De haberlo leído Francisco López Sacha hubiera celebrado y cantado algo. Y hubiera reído. Pero sin dudas, las propias conclusiones del evento, llevaron al jurado compuesto por Norge Céspedes, Maylán Álvarez y quien escribe a seleccionar cuatro obras que destacaron por su calidad entre casi el medio centenar de textos presentados de diferentes lugares de la isla.
El premio fue para Zoo, de Juan Manuel Alsina Milanés, apropiación, reivención de una historia de Sacha, un juego dialógico con su espíritu, con una estructura lúdica y dramática que se caracterizó por la atmósfera, la fuerza del diálogo y la recreación eficaz de la historia. Ese breve cuento, constituyó el mejor homenaje a Sacha, técnica narrativa y espíritu sachariano sintetizados.
La primera mención para Velas apagadas, de Jorge Vázquez, propuso un texto que refiere una metáfora de un contexto histórico, que refiere con fuerza narrativa, sutileza, construcción de atmósferas delirantes, un espacio contemporáneo.
Las menciones de Yeilén Calvo, por Play off y de Luis Carlos Suárez por El grito, abordaron con eficacia narrativa, y de manera novedosa los temas de la violencia doméstica y el tratamiento de la vejez, respectivamente.
Fue una intensa, pero fructífera lectura, un buen inicio, que demostró un excelente nivel de convocatoria y una diversidad escritural diseminada por toda la nación, en que era evidente los aportes del Centro Onelio, pues una gran parte de sus participantes eran estudiantes o egresados.
"Contar con Sacha", visibilizó la narrativa en una ciudad donde predominan los poetas, propuso un nuevo evento que resultó dinámico, intenso, en la promoción de la literatura y en sus conexiones con el pasado y el presente.
Ya se piensa en una nueva convocatoria. Y eso ocurre cuando todo sale bien, cuando algo es significativo, abre nuevos caminos e interroga a la propia cultura.
Sacha volverá a llegar a Matanzas, un día de estos. Su espíritu estuvo en esta primera edición y persistirá como el maestro de generaciones que fue.
Publicado en Índice Escénico.A Francisco López Sacha (Manzanillo, 1950 – La Habana, 2025), el profesor y narrador cubano lo conocía hasta 2017 más bien de lejos. Sacha…