06/02/2023
OLVIDARTE
Me escudé en la prisa
y tus manos de viento
no pudieron alcanzarme.
En la réplica de un suspiro
murió la súplica,
en medio del silencio de una tarde.
Esta vez el precepto es certero,
la orden ha sido dada en mi cerebro:
¡Olvidarte...!
Entre el perfume de las margaritas
dormidas en mi recuerdo,
existirá un lugar seguro
para tu entierro.