17/05/2026
La creación de la Asociación Nacional de Ciegos de Cuba (ANCI) en 1978 marcó un hito en la historia de la inclusión social del país. Sin embargo, su verdadero impacto solo podía materializarse mediante la extensión territorial de sus principios y programas. En este sentido, la fundación de la filial en Holguín respondió a una necesidad urgente: garantizar que las personas con discapacidad visual de la provincia tuvieran acceso a los mismos derechos, oportunidades y espacios de participación que se promovían a nivel nacional.
Holguín, con una rica tradición cultural y comunitaria, ofrecía un terreno fértil para el desarrollo de iniciativas inclusivas. La filial permitió organizar a los ciegos y débiles visuales en torno a objetivos comunes, como la alfabetización en braille, la rehabilitación funcional, la práctica de deportes adaptados y la participación activa en la vida cultural. De esta manera, se abrió un camino hacia la autonomía personal y la integración social, evitando el aislamiento y la marginación que históricamente habían acompañado a este sector de la población.
La importancia de la filial holguinera radica también en su capacidad de articular esfuerzos con instituciones locales: escuelas, bibliotecas, centros culturales y organizaciones comunitarias. Gracias a esta red de colaboración, se multiplicaron las oportunidades de formación y empleo, se fortaleció la conciencia social sobre la discapacidad y se promovió una visión más inclusiva de la diversidad humana. Además, la filial se convirtió en un espacio de liderazgo y representación, donde las personas en situación de discapacidad visual podían expresar sus necesidades y contribuir al diseño de políticas locales.
La necesidad de su creación se explica por la urgencia de descentralizar los beneficios de la ANCI nacional. Sin filiales provinciales, los programas de inclusión habrían quedado limitados a la capital, dejando desatendidas a miles de personas en otras regiones. En Holguín, la filial aseguró que los avances en educación, cultura y deporte llegaran a cada comunidad, convirtiéndose en un motor de transformación social. Su labor ha demostrado que la inclusión no es un acto aislado, sino un proceso colectivo que requiere presencia territorial, compromiso comunitario y participación activa de quienes son protagonistas de su propia emancipación.
La filial de la ANCI en Holguín no solo fue necesaria, sino imprescindible para materializar los ideales de igualdad y justicia social que inspiraron la creación nacional. Su existencia ha permitido que la inclusión sea una realidad palpable en la provincia, consolidando a Holguín como un referente en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad visual y en la construcción de una sociedad más humana y solidaria.
MUCHAS FELICIDADES A TODOS LOS ANCISTAS HOLGUINEROS
Biblioteca Provincial Alex Urquiola
Exilda Gómez
Bibliotecaria