19/07/2026
Los retos para gestionar fondos y otras complejidades de la producción cinematográfica constituyen los temas principales del encuentro con cineastas invitados en la Casa de la Cultura, este 18 de julio, durante la 20 edición del Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara.
Daniel y David Zamora Xiques, hermanos realizadores del corto de animación distópico "Adagio", explicaron: “entre los retos que hemos tenido en estos cuatro años de producción está que no contamos con ningún fondo. Teníamos un presupuesto de cero pesos, editamos con un móvil y una laptop, sin cámaras”.
“La animación tradicional, por ejemplo, se hace en una mesa de luz. Nosotros empleamos un pedazo de vidrio sobre dos pilas de libros, y con un tubo de luz fría debajo íbamos animando”, relatan los hermanos.
Sergio Benvenuto Solás, presidente del Festival del Cine Pobre, moderó el panel y destacó el hecho de que “después de veintitrés años de estar defendiendo estas opciones, unos muchachos que nacieron después del Festival hagan un camino similar a tantos cineastas que tuvieron una lucha igualmente compleja”.
Rolando Almirante, director de “Mijaín”, agrega que “tener una visión social hacia el arte en esta época desde la juventud ya es una victoria”. El documentalista reafirma que se debe priorizar la idea de la obra por encima de las limitaciones del presupuesto.
“Hicimos «ֿMijaín» en París, sí, pero con presupuestos muy recortados y dependientes. Yo sé que muchas veces es complicado conseguir el equipamiento. En esta industria todo el mundo anda con un cuchillo en la boca, porque cada quien sabe lo que vale”, explica Almirante.
Pablo A. Tonatiuh Álvarez, director de “La llamada”, agrega: “antes de la idea, hay que pensar en el hecho mismo del arte. ¿Por qué vale la pena realizar cualquier actividad artística que signifique remar contra la corriente?"
Tonatiuh afirma que el arte siempre ha sido burgués. “Los pintores renacentistas siempre tenían mecenas, siempre se necesitó dinero. El proletariado robó el arte de las clases burguesas para relatar nuestra realidad”, añadió el realizador.
Sobre la situación de los fondos monetarios para el cine en México, Tonatiuh opina que el problema no reside en la escasez de fondos, sino en la cantidad de personas que aplican a ellos. “Cuando una persona no recibe un fondo—reflexiona— piensa que su idea no es buena, y no, la realidad es que hay muchas personas necesitándolo. La manera es proponerse algo, y hasta que no lo consigas no parar, porque el dinero nunca va a alcanzar".
Al respecto, Diago Velázquez, director de fotografía del cortometraje de ficción “La lata”, comenta su experiencia de grabación con el teléfono móvil. “Nunca pensamos que iba a tener tanto impacto. Ha quedado seleccionado en varios festivales en el mundo. Y la única intención era grabar. Lo más importante es tener la idea. Hacer cine, hacer arte es un acto de resistencia”, expresó.
Daniel Martín Subiaut, realizador del animado "Titoverse: Génesis" y productor del cortometraje de ficción “La flor de Prángana”, explica el proceso de grabación sin presupuesto: “Estar loco ayuda a saltarse todas las normas de la lógica de producción. Cuando tienes una idea y tienes amigos que entienden el arte, todo es posible. «La flor de Prángana» se grabó con un celular, tiene mucho presupuesto de alma, y solo hicieron falta las voluntades de dos equipos de realización para lograr este corto”.
“Realmente, para hacer cine —declaró Damián Pérez Téllez, director de “Abandono”— lo primero que hace falta es tener corazón. Hice está película solo, con el dinero de mi comida, de mi casa. Hace falta corazón, hacen falta amigos, pero hace falta dinero para hacer cine. Si te acercas a un editor, aunque sea tu amigo, tienes que pagarle por su trabajo”.
Alexander Dieppa, director de "En nombre del amor", agradeció el apoyo de instituciones como la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA) y la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio las cuales le permitieron desarrollar sus proyectos con soltura.
“Lo que importa es tener deseo y muy claras las distintas etapas de la producción. Una de las miradas que me ha aportado el festival de Gibara es el impulso de salir a realizar mi obra como un creador independiente. Sin dinero se hace cine, sin dinero se exhibe. El cine es resistencia”, aseguró Dieppa.
🖊️Por Ramón Conde Valdés