20/08/2026
CARLA FRACCI, 90 AÑOS DEL NATALICIO DE LEGENDARIA FIGURA DE LA DANZA
Por Ahmed Piñeiro Fernández
Hoy (20 de agosto) una legendaria bailarina italiana —uno de los nombres míticos de toda la historia de la danza—, cumpliría 90 años: Carla Fracci.
Nació en Milán, el 20 de agosto de 1936. Estudió ballet en la Escuela del Teatro alla Scala, de donde se graduó en 1955 e inmediatamente se incorporó a la compañía, en la que apenas tres años después alcanzó el rango de Prima ballerina.
Aunque su diapasón interpretativo fue muy amplio, era considerada, sobre todo, como una “Bailarina romántica”.
Como una de las figuras más prominentes de la danza escénica de nuestra época, se presentó como estrella invitada de las más importantes agrupaciones danzarias y teatros del mundo.
Con su atuendo siempre blanco —color que llegó a convertirse en uno de sus símbolos—, la Fracci estuvo hasta el último momento aportando a la danza: poco antes de morir, se le vio en los salones de su Scala de Milán, su segunda casa, como ella solía decir, impartiendo lecciones magistrales sobre “Giselle”, sin dudas, uno de sus papales más significativos.
Carla falleció hace cinco años, en su ciudad natal, el 27 de mayo de 2021, como consecuencia de un cáncer que se le había detectado meses antes. Tenía al morir, 84 años.
Sus honras fúnebres tuvieron lugar en el vestíbulo del Teatro alla Scala, de tanta significación en la vida de la bailarina. En la Iglesia de San Marco, también en Milán, se realizó el funeral, que fue transmitido por la televisión pública italiana.
En los más importantes teatros de Italia, se le rindió honores, de entre ellos la Ópera de Roma, cuya compañía de ballet Carla dirigió durante algunos años.
Por aquellos días, en las redes sociales se hizo viral una hermosa propuesta: “una rosa blanca para Carla Fracci”, porque blanco, insisto, era el color preferido de la artista italiana. Y en la Ópera de Roma, gracias a la gentil colaboración del amigo Luis Ernesto Doñas, no faltó el homenaje de la Primera bailarina cubana Sadaise Arencibia, a quien la Fracci invitó especialmente para que protagonizara “El lago de los cisnes” junto a ella como la Reina Madre, y el Ballet de la Ópera de Roma en dos temporadas. “En la pureza de una flor, la grandeza de tu arte”, decía el mensaje.
Meses después, el 21 de octubre de 2021, Carla Fracci fue enterrada, en una ceremonia privada, en el Cementerio Monumental, de Milán, en el Famedio (literalmente "Templo de la Fama"), donde descansan los hijos más ilustres de Milán. La Fracci se convirtió en la primera mujer que recibe sepultura en ese sitio, desde que el Cementerio se inauguró el 2 de noviembre de 1866.
Pero hoy, estamos celebrando la vida de una leyenda de la danza de nuestra época, y como se trata de homenajearla desde Cuba, quiero hacer referencia (¡grosso modo!) de su paso por esta Isla nuestra. Dejo a otros, la titánica tarea de intentar analizar su grandeza escénica.
CARLA FRACCI Y CUBA
Carla fue siempre una gran admiradora y amante del ballet cubano. Invitada por su entrañable Alicia Alonso, visitó Cuba en varias oportunidades. Su debut en nuestro país se produjo en el 15 de noviembre de 1974, en el entonces Teatro “García Lorca”, en el pas de deux del segundo acto de “La sílfide”, de Bournonville (en versión de otro gran danés, Harald Lander), uno de sus ballets emblemáticos. La acompañó en aquella oportunidad otro gran bailarín italiano: Paolo Bortoluzzi.
Al día siguiente, también en el hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, la pareja Fracci-Bortoluzzi asumió los papeles protagonistas de “Giselle” como estrellas invitadas del BNC. Junto a ellos se presentaron Rosario Suárez, en el papel de Myrtha, la reina de las Willis; y Alberto Méndez, en el de Hilarión.
Y ya que me referí al gran coreógrafo cubano, se impone destacar sus vínculos con la ballerina italiana.
A petición de la Fracci, Alberto creó varios ballets especialmente para ella, que Carla protagonizó en varias ocasiones, hablo de títulos como “La dama de las camelias” (1982), con música de Carl Maria von Weber, la primera obra de toda una noche (tres actos) del creador de títulos insignes como “Rara avis”, “Después del diluvio”, “Tarde en la siesta”, “Muñecos” o “La Diva”—; “Memorias de la señora de las camelias”, también sobre la base del personaje de Dumas; “Cristoforo Colombo”, que como puede inferirse por su nombre, se inspira en la figura del famoso navegante español, y “Sueño de una noche de verano”, a partir de la comedia shakesperiana.
De entre las varias actuaciones de Carla en Cuba, quisiera destacar un momento especial: su interpretación de “El espectro de la rosa”, de Mijaíl Fokine, junto a un muy joven Nelson Madrigal, durante el 16º Festival Internacional de Ballet de La Habana, en 1998.
Ese año se celebraba el aniversario 50 de la fundación del Ballet Nacional de Cuba y Carla no podía faltar. Siempre defensora de la juventud, quería reaparecer en Cuba junto a uno de los más jóvenes talentos de la compañía.
Su presencia en la Isla, entonces, fue muy significativa pues marcaba su regreso 24 años después.
Cuando dirigió el Ballet de la Ópera de Roma no dudó en convocar a bailarines del BNC para que se presentaran como artistas invitados de la compañía italiana: Lorna Feijóo y Nelson Madrigal, en 2001, en un espectáculo dedicado íntegramente al ballet romántico; Sadaise Arencibia en 2006 y 2007, como Odettte-Odile, en “El lago de los cisnes”, o Anette Delgado y Taras Domitro como intérpertes del pas de deux “El pájaro azul” (2007), en una puesta de “La bella durmiente” en la que la Fracci interpretaba el papel del Hada Carabosse.
No puede olvidarse que José Manuel Carreño, uno de los más brillantes aportes de Cuba al ballet mundial, fue el partenaire de Carla Fracci en “La vestal”, de Spontini (coreografía de Amedeo Amodio, y dirección musical de Riccardo Muti), en la apertura de la temporada de ópera 1993-1994 del Teatro alla Scala, de Milán (uno de los acontecimientos artísticos más importantes de Italia —tal vez el más importantes—, que tiene lugar cada 7 de diciembre).
CARLA Y ALICIA
Carla sintió siempre por Alicia admiración, cariño y respeto inmensos.
Compartieron escenario en múltiples ocasiones en Galas, Festivales y otros eventos internacionales. Todos los amantes del ballet recuerdan el antológico “Pas de quatre” que las dos bailarinas interpretaron juntas en varias oportunidades (Alonso-Taglioni, y Fracci-Cerrito), primero en Tokio, durante el 2º Festival Mundial de Ballet del Japón, en 1979; luego en Guanajuato, en el 8º Festival Internacional Cervantino, de México (1980); y al año siguiente en San Juan (Puerto Rico), São Paulo y Río de Janeiro (Brasil).
Otras grandes bailarinas de nuestra época completaron el reparto: Ghislaine Thesmar (Mlle. Grisi) y Eva Evdokímora (Mlle. Grahn), en Japón y México, y Claudette Scouarnec y Alexandra Radius (Puerto Rico y Brasil).
Fue Carla la protagonista de Giselle, cuando la Alonso montó su versión coreográfica del título cumbre del romanticismo danzario en el Ballet del Teatro San Carlo de Nápoles, el 11 de noviembre de 1981, y la Princesa Aurora, cuando el Ballet del Teatro alla Scala, de Milán, incorporó a su repertorio la versión de Alicia de “La bella durmiente del bosque”, de Marius Petipa-Piotr Ilich Chaikovsky. La première tuvo lugar el 27 de marzo de 1983, ocasión en la que la ballerina italiana actuó junto al cubano Jorge Esquivel como el príncipe Desiré.
Especialmente para Carla, Alicia creó en 2006 el ballet “Desnuda luz del amor”, que la Fracci bailó a junto a tres figuras del Ballet Nacional de Cuba.
En cada homenaje que se le tributó a la Alonso, bien en Italia, bien en Cuba, no faltó nunca el testimonio y las muestras de cariño de la gran bailarina milanesa. Por eso, y a pesar de encontrarse ya muy enferma, no dudó enviar un mensaje especial para los festejos por el Centenario de nuestra Prima ballerina assoluta a finales de 2020. Y es que, citando al amigo Ernesto Doñas, “estrellas así nacen muy raramente y de manera natural se vuelven patrimonio vivo de la humanidad.”
En lo personal, tuve el privilegio de verla bailar en varias oportunidades y, sobre todo, que me concediera una entrevista para “La danza eterna”. Nuestra conversación fue grabada en el hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”, el 4 de noviembre de 2006, salió al aire por primera vez, en dos partes los días 28 de noviembre y 5 de diciembre de 2007, y es, sin dudas, uno de los “tesoros” del programa televisivo.
ACTUACIONES DE CARLA FRACCI EN CUBA
15 de noviembre de 1974. Realiza el estreno en Cuba de “La sílfide” (Pas de deux). Coreografía de Harald Lander, sobre la original de August Bournonville. Junto a Paolo Bortoluzzi, como James. Teatro “García Lorca”, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. Primera coreografía de Bournonville que se presenta en la Isla.
16 de noviembre de 1974. Protagoniza el ballet “Giselle”. Coreografía de Alicia Alonso, sobre la original de Jules Perrot y Jean Coralli. Paolo Bortoluzzi (Albrecht), Rosario Suárez (Myrtha) y Alberto Méndez (Hilarión). Teatro “García Lorca”, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”.
3 de noviembre de 1998. Realiza el estreno en Cuba de “Cuatro danza fatales para Isadora”. Coreografía de Millicent Hodson y Kenneth Archer. La acompaña al piano, Francesco Sodini. El programa se completa con. Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. 16º Festival Internacional de Ballet de La Habana.
5 de noviembre de 1998. Interpreta “El espectro de la rosa”, de Mijaíl Fokine. Junto a Nelson Madrigal, del BNC. Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. 16º Festival Internacional de Ballet de La Habana.
7 de noviembre de 1998. En la Gala de clausura del 16º Festival Internacional de Ballet de La Habana, vuelve a interpretar “Cuatro danza fatales para Isadora”. Gran Teatro de La Habana. Por esas actuaciones, y "por la comunicación tan singular establecida con el público cubano en sus interpretaciones artísticas", como señala el acta del jurado, Carla Fracci recibió el Premio del Gran Teatro de La Habana correspondiente a 1998.
2 de noviembre de 2004. Durante el 19º Festival Internacional de Ballet de La Habana, sale a proscenio y presenta el espectáculo de esa noche en el Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. Es recibida con una gran ovación. El programa lo integran los ballets “Las sílfides”, de Mijail Fokine, con Anette Delgado, Rómel Frómerta, Sadaise Arencibia e Ivis Díaz; “Chaikovsky pas de deux”, de George Balanchine, con Leticia Oliveira y Zdenek Konvalina, del Ballet de Houston; el estreno en Cuba de “Deseo”, de James Kudelka, con el cubano Jorge Vega y bailarines de la Compañía Nacional de Danza, de México; el pas de deux de “Don Quijote”, con la brasileña Priscila Yokoi y el cubano Víctor Gilí, un fragmento de “Carmen”, en versión de Marcia Haydée, interpretado por los argentinos Marcela Goicochea y Luis Ortigoza, primeras figuras del Ballet del Teatro Municipal de Santiago de Chile, y el estreno por el BNC de la versión completa de “El despertar de Flora”, con coreografía de Pedro Consuegra, inspirada en la obra homónima de Marius Petipa, con Hayna Gutiérrez en el papel de Flora; Rolando Sarabia como Céfiro; Joel Carreño, como Apolo; Taras Domitro como el joven espartano Jacinto, Sadaise Arencibia, en el papel de la Aurora, e Idania La Villa, como Cupido, junto a Solistas y el Cuerpo de baile del BNC.
3 de noviembre de 2004. Protagoniza el estreno en Cuba de “Lady Macbeth Sonnambula”. Coreografía de Luc Bouy. La acompañan Fabio Grossi, Mario Marozzi, Damiano Mongelli y Paolo Mongelli, bailarines del Ballet de la Ópera de Roma. Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. 19º Festival Internacional de Ballet de La Habana.
6 de noviembre de 2004. En la Gala de clausura del 19º Festival Internacional de Ballet de La Habana, protagoniza el estreno en Cuba de “Kurt Weill Tango”. Coreografía de Mario Razza. La acompañan Fabio Grossi, Mario Marozzi, Damiano Mongelli y Paolo Mongelli, bailarines del Ballet de la Ópera de Roma. Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”.
4 de noviembre de 2006. Protagoniza el estreno de “Desnuda luz del amor”. Coreografía de Alicia Alonso (creada especialmente para Carla Fracci). La acompañan Taras Domitro, Víctor Gilí y Javier Torres, bailarines del BNC. Gran Teatro de La Habana, hoy Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso”. 20º Festival Internacional de Ballet de La Habana. Última actuación de Carla Fracci en Cuba.