31/07/2023
CONCEDEN A CARIDAD MARTÍNEZ EL DANCE TEACHER AWARD DE 2023
La bailarina y coreógrafa cubana Caridad Martínez está ahora mismo en alta demanda. El próximo 10 de agosto se le entregará en New York el Dance Teacher Award, importante premio a la enseñanza danzaría, de este 2023, en una ceremonia que ocurrirá en el Sheen Center for Thought & Culture. Ahora mismo se desempeña como maestra en la facultad de la Escuela Jacqueline Kennedy Onasis del American Ballet Theatre y en The Ailey School, al tiempo que ofrece clases abiertas de ballet en el Peridance Center. También ha dirigido la Brooklyn Ballet School, la Ballet Hispánico School of Dance y ha estado vinculada al Dance Theatre of Harlem, siendo además maestra invitada del Canada´s Alberta Ballet School y el Conservatorio Annarella de Portugal, entre otras muchas instituciones. Ante tales propuestas, ella ha respondido con humildad que la sorprenden tantos reclamos: “¡No esperaba nada como esto, solo he estado trabajando!”, ha dicho.
Pero la razón de este premio no admite equívocos, Caridad Martínez pone su corazón en cada sesión de clases, hasta conectar con sus estudiantes a un nivel personal. Esto le viene, dice ella, de sus maestros en Cuba, entre los cuales destaca a tres grandes visionarios: Fernando Alonso, Joaquín Banegas y Ramona de Saá.
Proveniente de una familia en la cual el baile era un gusto habitual, entró a estudiar ballet gracias a su talento natural, y a la edad de diez años ya era alumna de la Escuela Nacional de Arte, bajo la dirección de los creadores de la metodología cubana: Alicia y Fernando Alonso. En los años posteriores de su carrera, ha intentado transmitir a sus alumnos las enseñanzas que heredó de ellos, no solo en cuanto a la historia y la tradición sino también en el dominio de las innovaciones más recientes. “Desde el primer momento no se trató solo del ballet clásico, aunque Cuba sorprendió al mundo por lo bien que allí se hacía. Estamos en constante desarrollo y aprendiendo lo que demandaban los nuevos coreógrafos, y esta energía que tiene New York. Es así cómo preparas a una nueva generación.”
Caridad Martínez comenzó en el Ballet Nacional de Cuba a los 14 años como aprendiz, y estuvo allí trabajando por doce años como una de sus figuras principales. Sin embargo, llegado el momento, decidió crear su propia compañía, y así nació el Ballet Teatro de La Habana, a fines de los 80. En 1994 ya estaba en Veracruz impartiendo clases, en su primer gran abordaje a la pedagogía. Antes de darse cuenta, estaba recibiendo solicitudes desde muchos puntos de México para que fuera a enseñar. Lo mismo sucedió años más tarde, cuando tras la recomendación de una colega, decide radicarse en New York.
“Es una gran maestra no solo por su carisma natural, sino porque ella reconoce que cada ser humano tiene una historia por contar. Ella nos enseña a hacer lo mejor que se pueda en favor de los otros. Por ello no puedo decir que mi aprendizaje con ella ya ha terminado. Por el contrario, soy aún una alumna del gran ser humano, artista y maestra que es Caridad Martínez”, dice de ella la mexicana Daniela Ortiz, que dirige ahora la Escuela Cubana de Ballet que Martínez fundó en Veracruz.
En cuanto a la propia Caridad Martínez, ella continúa esforzándose en cada jornada de trabajo, como ella misma asegura:
“Soy tan afortunada con esta vida que tengo. Es increíble lo que una persona puede hacer con toda la información que le ha sido confiada: crear algo distinto a partir de todo eso. Encontrar tu propia voz. Cuando se aprende que no se trata solo de algo racional, sino que es algo que viene del corazón, esa es la cosa más hermosa de todas.”
Resumen y traducción de Norge Espinosa Mendoza a partir de una nota de Kyra Laubacher para el sitio web DanceTeacher.