18/06/2026
En 1908, la Iglesia Católica adquirió terrenos en el cayo con el propósito de construir una pequeña ermita de madera dedicada a la Virgen del Carmen. Sin embargo, en 1935 un devastador huracán azotó Cienfuegos y destruyó casi todo, incluida la ermita.
Años después, en 1949, los fieles —liderados por Clementina Villalón Grosso— organizaron ferias y actividades para recaudar fondos y levantar un nuevo templo. El ingeniero Federico Navarro diseñó los planos de forma gratuita, y cada material fue transportado desde tierra firme en patanas y cargado a mano hasta la cima del cayo.
En la década de 1950, con la llegada de la electricidad, se instaló una luz en la torre de la iglesia que podía verse desde la ciudad de Cienfuegos. Cada 16 de julio, los devotos llegaban en botes y lanchas para celebrar misa y realizar la tradicional procesión por tierra y mar, bendiciendo la bahía.