04/04/2026
TENGO FE EN MAYÚSCULAS.
En dos días cerramos temporada de "ESTO NO ES UN DRAMA". Diecinueve funciones con apenas dos días de descanso cada cinco presentaciones, más de dos mil espectadores en un teatro improvisado, sin luces, con una acústica fatal, a veces con calor, con ruido llegando de la calle, de los patios, con lluvia que entra por los ventanales y moja la alfombra y hasta nosotros…, pero nada detiene la representación…, ustedes allí, en la alfombra, en las sillas; nosotros acá en este escenario improvisado…, mirándonos sin máscaras, hablándonos sin medias tintas. El dolor de una isla se erige en la escena como un acto de exorcismo y purga consciente…: una madre ve crecer a su hijo a través de una cámara, un hijo sostiene la esperanza de sus padres también a través de una cámara y les promete que no se van a morir solos, una familia enfrenta el dilema de enviar a su único hijo a cumplir con el servicio militar…: deber, amor, ley.
El VIENTO se cuela en las entrañas de la isla, la mira desde dentro, desde las vísceras…, y pregunta qué es la patria, qué es lo justo, dónde termina el teatro y dónde empieza la vida…; es allí donde se establece esa comunión sagrada entre el público y nosotros… Creo que el mayor logro de TEATRO DEL VIENTO… es precisamente difuminar esa frontera entre teatro y vida…; nuestros espectáculos están despojados conscientemente de todo artificio teatral y apelan a la austeridad… Muchas personas me dicen que vienen a vernos porque no hacemos teatro, hacemos algo que ellos no pueden definir y que yo tampoco aún logro definir… El público de EL VIENTO asiste a un encuentro íntimo y real con sus miedos, con sus sueños, con sus ASPIRACIONES, y eso es valioso y hermoso.
Siempre habrá quien no entienda el valor de este encuentro… (valor real y valor simbólico)…, siempre habrá quien intente dinamitar los cimientos de nuestro molino de viento, incluso sin haber traspasado nunca el umbral de nuestra sala, y eso es vergonzoso; siempre habrá quien no comprenda que el teatro salva, el teatro alivia, el teatro limpia el alma y echa fuera la rabia.
"ESTO NO ES UN DRAMA" es un espectáculo cuestionador, frontal y sincero…, habla de nosotros, habla de Cuba…, Y ES PRECIOSO HABLAR DE CUBA, URGE HABLAR DE CUBA…, sin temor, sin filtros… Hay demasiado odio acumulado, demasiado… Siento que estamos parados sobre una bomba de tiempo, y el costo humano de esa explosión puede ser DEVASTADOR. Por ahora yo encuentro cobijo en EL VIENTO, creo en el arte y en su poder transformador.
Necesitamos perdonarnos, TODOS…, necesitamos hacer una pausa en esa agenda de odio compartido y reconocernos y respetarnos aun con nuestras diferencias… En tiempos tan convulsos creo que la reconciliación es el único camino.
Tengo fe…, justo hoy que es Viernes Santo, TENGO FE EN MAYÚSCULAS: el odio no es el camino…, el perdón y la reconciliación es LA dirección que señala EL VIENTO.
(Con este post intento contestar tu pregunta Perla Oro , al menos yo TENGO FE..., y sé que nos volveremos a encontrar y abrazar y estarás allí frente al viento, otra vez, lo sé, lo siento...)