09/03/2026
🌿Primero que todo, gracias a Dios por la vida. Después de lo que vivimos, lo único que puedo decir es que estamos profundamente agradecidos de estar vivos. Pudo haber sido una tragedia mucho mayor y hoy solo queda darle gracias a Dios por habernos protegido.
También quiero aclarar algo importante. En medio del impacto y el miedo que sentí al hablar, mencioné por error a MECO, y quiero corregirlo con respeto para no generar confusión. La situación ocurrió con la empresa Blue Flame.
Lo que vivimos fue algo muy difícil de explicar con palabras. Cuando ocurrió la explosión y sentimos la onda expansiva, el sonido, el temblor de las casas y la sensación de que todo podía explotar, el miedo fue indescriptible. Las casas se sacudieron, las paredes vibraron y muchos sentimos cómo la onda nos impulsó hacia el suelo.
Fue un momento de terror que realmente no se puede describir fácilmente.
Muchas veces vemos en redes sociales imágenes de lugares como Jerusalén, donde las personas viven con el temor constante de explosiones o ataques. Siempre lo vemos desde lejos, pero ese día comprendí, aunque fuera por un momento, una pequeña parte de ese miedo que ellos viven.
Cuando dije que parecía que estábamos “en el infierno”, lo dije como una metáfora, porque no encontraba otra manera de explicar el nivel de terror que sentimos en ese instante.
También mencioné que probablemente voy a necesitar apoyo psicológico, y quiero aclarar que no lo dije para llamar la atención ni para lucrar con lo sucedido. Lo dije porque fue una experiencia realmente traumática.
Esto no fue un simulacro ni un ejercicio de emergencia. Fue algo real, vivido en carne propia. Mi cuerpo reaccionó con temblores, pesadillas e insomnio después de lo ocurrido. Y sé que no soy la única. Muchos vecinos están pasando por lo mismo en este momento: niños, niñas, adolescentes, hombres, mujeres, adultos mayores y ancianos que vivimos ese momento de miedo extremo.
Lo que queremos expresar también es algo muy claro: el gas es importante para muchas personas y para muchas actividades, y sabemos que estas empresas cumplen una función en la sociedad. No estamos pidiendo que dejen de producir ni de trabajar.
Lo que pedimos es sentido común y seguridad.
Este tipo de empresas, por el nivel de riesgo que representan, deben estar ubicadas lejos de zonas residenciales, en lugares donde no pongan en peligro la vida de cientos o miles de personas.
Sabemos que para que una empresa de este tipo pueda operar deben existir medidas de seguridad y requisitos que se exigen para otorgar los permisos correspondientes. Esas medidas no están ahí por casualidad, sino para proteger la vida humana. Por eso es fundamental que se cumplan de verdad y no solo en el papel.
Si esta empresa continúa operando o si en algún momento es trasladada a otro lugar más adecuado, es indispensable que se garantice el cumplimiento real de todos los protocolos y sistemas de seguridad.
Esto no solo es por las comunidades cercanas. También es por los trabajadores, que todos los días llegan a cumplir con su trabajo y que también tienen familias esperándolos en casa. Ellos merecen trabajar en condiciones seguras, con los equipos adecuados, con todos los sistemas de prevención funcionando y con sus derechos laborales garantizados, incluyendo su aseguramiento en la CCSS.
Según lo que se ha informado, la explosión se produjo tras el inicio del camión en medio de la fuga de gas, lo que se ha señalado como un posible error humano. Además, se ha mencionado que no había hidrantes cercanos ni el equipo especializado suficiente para una emergencia de este tipo, lo cual aumenta la preocupación de todos los que vivimos cerca.
En esta zona vivimos cientos de familias. Por eso pedimos el apoyo de los medios de comunicación, las autoridades del gobierno, nuestros vecinos y todas las personas que creen que las empresas de alto riesgo deben operar en lugares adecuados y seguros.
Nuestra intención no es atacar a nadie. Lo único que pedimos es prevención, responsabilidad y conciencia.
Porque ninguna familia debería sentir que vive al lado de algo que podría convertirse en una tragedia.
Gracias a todas las personas que han preguntado cómo estamos. Sus mensajes, sus oraciones y su apoyo significan mucho para nosotros.
Y nuevamente: gracias a Dios porque hoy podemos contarlo. 🙏🏻