28/02/2017
2do REPORTE de ALGO DE RICARDO en ALEMANIA.
Advertencia, este texto es largo para los parámetros de Facebook. Como dos carillas y media.
Primero para contextualizar y contarles una anécdota-confesión: fui al Festival con un poco de expectativa nerviosa. ¿Por qué? Nuestra obra presentada en el 2017 pasó por un proceso desde el 2015 y cambió bastante, fundamentalmente en la relación con el público. Por un deseo particular intuitivo-investigativo como actor, las zonas de comunicación con los espectadores y de improvisación se hicieron más extensas, tanto que dependiendo de la reacción del público las funciones salían más o menos brillantes en varios sentidos. Sí, siempre fue un riesgo, pero un riesgo que en su momento decidí correr.
Esta evolución de la improvisación me puso en aprietos de cara a nuestras funciones en el Festival, ya que me relacionaría con un público alemán que en su gran mayoría no entenderían español, y que además estaría atento a los sobretítulos en alemán de la obra. Por tanto decidí apegarme más al texto por respeto a los sobretítulos (cosa que me llevó mucho trabajo extra porque estaba ya acostumbrado a tener libertad en el decir dependiendo del presente escénico) y por otro lado, las zonas de improvisación decidí hacerlas en inglés, ya que la gran mayoría de los alemanes habla inglés.
Sin embargo no me conformé con esto, pensé que, si quería que los alemanes se animaran a participar en la obra en las zonas de improvisación en inglés, debía ayudar a romper el hielo de alguna manera. Fue ahí que decidí realizar una introducción de la obra en alemán, o sea, arrancar la obra comunicándome directamente con el público hablando en alemán y tratando de obtener algún tipo de respuesta desde ese “acercamiento” de mi parte. El detalle es que yo no hablo alemán, nada de alemán, territorio desconocido el alemán.
Lo que hice entonces fue aprenderme un texto de memoria en alemán, trabajando principalmente la fonética alemana, todo esto con la ayuda del colega Alexander Araya, sociólogo, actor y autor dramático tico que vive en Alemania desde hace 7 años. Fue así como preparé un texto en donde jugué a que improvisaba (como que sabía alemán) dándole la bienvenida al público, agradeciéndole su presencia, pidiéndoles que apaguen sus celulares, e inclusive haciendo alarde de mi capacidad para hablar alemán… para luego confesarles, también en alemán, que yo no hablo nada de alemán y que todo lo que les estaba diciendo era aprendido de memoria. Posteriormente les aclaraba que habría zonas de improvisación en inglés (que era el idioma “intermedio” que podíamos usar para comunicarnos) y que mayormente la obra sería en español con sobretítulos en alemán, agradeciéndoles la comprensión y esperando que disfrutaran la función.
En fin, se me ocurrió que el público podía tomar de buena manera este tipo de “humor”, que agradecería el esfuerzo realizado en aprenderme de memoria todo ese texto en alemán y que esto colaboraría a que el público estuviera más abierto a las zonas de improvisación. Ahora… todo esto era simplemente un plan, que no sabíamos cómo iba a funcionar, por eso iba al festival un poco nervioso. Sobre todo porque me di cuenta luego, en los ensayos en alemán, de que el alemán es un idioma muy difícil y complejo en su dicción.
O sea, fuimos con una dosis extra de adrenalina al saber que correríamos riesgos, pero decidimos hacerlo.
Por otro lado no teníamos idea del nivel artístivo del Festival, esperábamos buen nivel, pero en las acciones mismas no sabíamos que pasaría. La única obra que había visto con anterioridad (y que volvimos a ver en su ensayo general en el Festival) era la representante de Uruguay “Sobre la teoría del eterno retorno aplicada a la revolución en el Caribe”, escrita y dirigida por Santiago Sanguinetti, que ya sabía que era excelente.
La noche antes de nuestra función por supuesto fuimos al teatro para sentir el pulso del festival y nos encontramos con una obra chilena excelente, sobre todo de altísimo nivel de texto, dramaturgia y actuación: “Donde viven los bárbaros”.
En fin, con toda esa linda presión fuimos a dar función. Por supuesto que todo eso en el momento de encarar el escenario se va al carajo y lo único que importa es el presente escénico, pero debemos confesar que antes sí sentíamos esa linda presión de estar presentes en un Festival de alto nivel artístico, proponiendo algo nuevo que no habíamos podido “ensayar” antes.
Finalmente tanto Leo, Shirley, como yo, en las funciones sacamos algo más de nosotros mismos y todo salió según lo planificado… y, la verdad, mucho mejor!. El público, para quien trabajamos, reaccionó estupendamente.
El aplauso de nuestra última función en Alemania, a sala completamente llena, conjuntamente con el aplauso que recibimos en nuestra última función en Argentina, fue el aplauso más fuerte y largo que hemos recibido. Costó nuevamente no salir a saludar y ser fiel al compromiso con esta obra.
Recibimos muy lindos comentarios del público alemán en nuestro Cuaderno del Público.
Por si fuera poco recibimos buena crítica especializada y de varios de los colegas de otras obras que vinieron a vernos. Principalmente de uno de los grupos nos dieron abrazos muy afectuosos llenos de comentarios muy halagadores y nos dijeron que tenían muchas ganas de llevar ALGO DE RICARDO para su país, ya que, además de que les gustó mucho en varios sentidos, sentían que era una obra NECESARIA (siempre que nos dicen esto sentimos que valió todo el trabajo).
Jorge Dubatti nos felicitó especialmente, al igual que Holger Schultze (director artístico del Teatro Heidelberg), un periodista brasileño (que se me escapa el nombre) y muchos colegas de diferentes países, tanto luego de nuestras funciones, como de otras funciones o inesperadamente en la calle. Fue realmente muy gratificante.
Pero por supuesto, nuestra obra no sería nuestra obra si no hubiéramos incomodado a parte de los espectadores. También logramos eso, con algún que otro director, teórico, crítico, actor… Es claro que nuestra obra, al tener parte de su enfoque en una zona de la mediocridad teatral costarricense, con la visión honesta de aldea logra cierta “universalidad” y por supuesto ni Argentina ni Alemania se escaparon de esto. Por otra parte, en las funciones en los tres países siempre aparecieron los comentarios inteligentes que vieron que esta crítica a la mediocridad interna del teatro, es una crítica a la mediocridad en todas las profesiones (muchos se vieron identificados en sus diferentes profesiones), y agradecieron la crítica desde el teatro mismo, saliendo de esa falsa aura de arte intocable, “diferente” a otras profesiones.
Luego de cada una de nuestras funciones se realizaron foros, que además fueron muy interesantes, con preguntas y comentarios inteligentes, tanto de nuestro moderador como del público. Le tomamos el tiempo a uno de nuestros foros y duró más de una hora. Nos gustó el sistema que usaron de invitar al público al foro… al finalizar la función los invitaron a participar, pero les pidieron que salieran del teatro por 10 minutos y que volvieran quienes estaban interesados. O sea no los presionaron, al contrario, les dieron la oportunidad de que se fueran. Fue emocionante ver cómo se quedó tanta gente a ambos foros.
Por otro lado vimos la mayoría de las obras de los colegas y asistimos y participamos en otros foros. O sea, fuimos parte activa del Festival más allá de la representación de nuestra obra. Más allá de que por nuestros gustos particulares nos gustaron más unas obras que otras, constatamos que, sin lugar a dudas, el Festival tenía un altísimo nivel artístico.
Aquí les adjuntamos todos los comentarios de quienes se animaron a escribir en nuestro Cuaderno del Público (no cortamos nada). Sumamos ahí mismo el extracto del comentario de un crítico alemán.
Va también el link del artículo completo que escribió sobre ALGO DE RICARDO el crítico especializado alemán Heribert Vogt. Para quienes no hablan alemán les adjuntamos por otro lado la traducción de esta crítica completa. La traducción de todo esto gracias a Alex Araya.
Extracto de la crítica de Janis El-Bira: “Fabián Sales cambia las tonalidades y temperaturas de las distintas capas de la representación con tanta destreza que uno se deja envolver rápidamente por su arte actoral”. Extracto del crítico Heribert Vogt: “Una masacre en tres rondas: Fabián Sales en “Algo de Ricardo”, un hombre con muchas caras (…) En este frente lucha el muy metamórfico Fabián Sales con brillantez. De manera magistral empuña sus numerosas armas del teatro y no cae al suelo en ninguna de las tres rondas. Fuerte aplauso.”
Un par de comentarios del público alemán: “En la obra uno puede no solamente “construir”, sino que se mete debajo de la piel - Algo que se queda.” / “Una noche muy impresionante con Ricardo III. Una excelente capacidad actoral y excelente dramaturgia. Gracias.”
Quiero cerrar este 2do REPORTE agradeciendo a todo el equipo de ALGO DE RICARDO que no viajó con nosotros físicamente pero que sin ellos hubiera sido imposible realizar esta representación nacional en el PRIMER FESTIVAL IBEROAMERICANO DE TEATRO DE ALEMANIA. Ellos, en los hechos escénicos, viajaron con nosotros: Fernando Castro (escenografía y utilería), Diego Herrera León (video-animación), Carlos Escalante Macaya (música original), Rolando Trejos Solano, Amanda Quesada Montano y Sarita López (vestuario), Eugenia Chaverri Fonseca (asesoría en actuación y dirección), Danny Marenco Danny Marenko (asesoría en expresión corporal), Verónica Quesada (producción y asistencia de dirección) y Ámbar Ambar Rosaura Almoguera Riera (mercadeo, difusión e ideas).
Aunque fueron protagonistas de esto, quiero agradecer por supuesto a Leonardo Sandoval y Shirley Rodríguez, que realizaron un desempeño estupendo en el Festival, y que en una obra compleja técnicamente hablando fueron impecables… debo agradecerles la enorme paciencia que me tuvieron, ya que por unos días debieron convivir con un tipo que no paraba de repetir el minimonólogo en alemán, y me tuvieron que aguantar en los aeropuertos, en el avión, en el hotel, en las calles… Gracias también por eso… y por haber sido entrañables compañeros de viaje. Un honor para mí haber vivido esto juntos.
En el 3er y último reporte compartiré fotos informales de Heidelberg y de este equipo de trabajo.
http://www.rnz.de/…/kultur-regional_artikel,-Costa-Rica-mit…¡Adelante-_arid,255167.html