19/06/2026
𝗟𝗮 𝗖𝗮𝘀𝗮 𝗔𝗺𝗮𝗿𝗶𝗹𝗹𝗮
𝗜𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗣𝗮𝘁𝗿𝗶𝗺𝗼𝗻𝗶𝗼
Por: Carlos Mesén R.
Asociado honorario de AGruCA
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a historia del edificio que alberga hoy el Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica (Casa Amarilla) se construyó en 1912 y originalmente fue concebido para albergar la Corte Centroamericana de Justicia, un organismo internacional creado para resolver conflictos entre los países de la región, conflictos que históricamente no han faltado en ésta fragmentada parte de tierra en el corazón de América, y que luego de desaparecer el organismo se reutilizó para otros fines.
Gracias a una donación del filántropo estadounidense Andrew Carnegie, de quien en homenaje existe hoy en día un busto en el Parque España se financió la construcción de una nueva sede de la Corte, después de que el primer proyecto fallido por las fuerzas de la naturaleza en Cartago se derrumbara después del terremoto de 1910.
El nuevo diseño de La Corte fue encargado al arquitecto estadounidense Henry D. Whitfield, quien desarrolló una interesante propuesta eclética que mezcla influencias de un neocolonial californiano, y algo de neoclásico. La obra fue concluida en 1916.
Habiendo dejado la Corte Centroamericana de España se funcionar pocos años después de su inauguración, en 1919 el edificio pasó a manos del Estado costarricense y durante los años siguiente fue utilizada como Casa Presidencial un tiempo y como sede temporal de la Asamblea Legislativa otro tiempo, recordemos que el “nuevo” edificio de la Asamblea Legislativa fue el edificio que se diseñó originalmente para Casa Presidencial por el Arquitecto JM. Barrantes en 1939 durante la administración de León Cortés y que después se utilizó para sede del Congreso qué funcionaba en aquel momento en un hermoso inmueble del S XIX ubicado donde se encuentra hoy del Banco Central. Asimismo, la Casa Presidencial se trasladó a las antiguas oficinas de los United Fruit Company en el Paseo de las Damas.
Después de tantos traslados de lugares de los Poderes de la las antiguas oficinas República y desde 1922 La Casa Amarilla se establece como sede de la Cancillería de la República, función que conserva hasta la actualidad con cambios arquitectónicos varios realizados en el corazón propio del edificio original, como el patio central en el subsuelo y los nuevos edificios del costado norte.
Desde el punto de vista de un análisis arquitectónico, la Casa Amarilla representa un ejemplo del estilo ecléctico en Costa Rica. Su diseño incorpora elementos neobarrocos inspirados en la arquitectura colonial hispanoamericana, especialmente en las construcciones californianas y mexicanas de la colonia española y adelantándose a el neo barroco que imperó a mitades del S. XX.
La fachada destaca por su portal de entrada con perfecta simetría, sus cubiertas de teja y una escalinata central que dan a la puerta principal ricamente ornamentada y con una clara jerarquía de acceso.
El edificio se organiza alrededor de amplios patios interiores rodeados por corredores, recreando algunas características de la arquitectura neo colonial y neoclásicas.
En 1963 fue objeto de una importante ampliación que duplicó su tamaño y permitió la construcción del famoso Salón Dorado, espacio utilizado para ceremonias diplomáticas y actos oficiales.
Como dato curioso durante la visita, del presidente estadounidense John F. Kennedy ese año se plantó por parte del presidente de Guatemala Manuel Ydígoras F. una ceiba en el jardín derecho de la fachada principal que creció enorme y hermosa hasta el año 2008 que se cortó por presentar un riesgo de desplomarse, según expertos por el mal estado de sus raíces.
La Casa Amarilla fue declarada Monumento Nacional en 1976, es hoy un patrimonio histórico-arquitectónico de Costa Rica y un símbolo de la tradición diplomática del país.
Sus muros han sido testigos de más de un siglo de historia nacional con todos sus vaivenes y ocupaciones.
La Casa Amarilla, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica, es uno de los edificios históricos más emblemáticos de la ciudad de San José. Ubicada en el Barrio Otoya, frente al Parque España, esta construcción constituye un importante referente arquitectónico, político y diplomático del país. Su nombre “Casa Amarilla” proviene del característico y color amarillo mostaza de sus fachadas, que la distingue y la hacen sobresalir dentro del paisaje urbano josefino.
Imagen: contiene elementos tomados de internet.