06/08/2025
"Antes de publicar su obra más reconocida, atravesaba sin un peso en el bolsillo, pero gracias al respaldo de su esposa logró seguir adelante." Gabriel García Márquez enfrentó uno de los periodos más complicados de su existencia.
A mediados de los años 60, tanto él como su familia padecían fuertes dificultades financieras. Había dejado su empleo como periodista para enfocarse completamente en la escritura de Cien años de soledad, aunque el proceso resultó mucho más arduo de lo que había previsto.
Durante un año y medio, permaneció recluido en su estudio, entregado a la creación del universo de Macondo, contando siempre con el firme apoyo de su esposa, Mercedes Barcha.
La situación económica se tornó desesperante: tuvieron que empeñar objetos del hogar, solicitar dinero prestado y hasta vender su automóvil para poder mantenerse. Al concluir el manuscrito, no contaban con el dinero suficiente para enviarlo completo a la editorial, por lo que mandaron solo una parte, con la promesa de hacer llegar el resto más adelante.
Ese esfuerzo y compromiso rindieron frutos. Cien años de soledad fue publicada en 1967 y se convirtió en un clásico de la literatura, elevando a García Márquez a la cima de la fama literaria.