03/09/2025
Mírame con ojos inquietos que mueren por besos apasionados de esos que se quedan en el tiempo, mírame con la intensidad de la noche fría y oscura que yace amargada de tanto soñar, bésame sin piedad mientras muero en la incertidumbre de saber si me querrás, si soy un momento pasajero que encarna en ti goce absoluto, tengo malditas ganas de morirme de tristeza mientras sonriente me dices que me amas y adoras mi mirada, mientras sonriente te apoderas de mis lagrimas testarudas que se reúsan a esconderse, mientras la blancura de tus dientes muerde cruelmente mi cuerpo blando y suave, y la sangre de mi piel mancha tu dulce dentadura, y me culpas, y golpean tus palabras mi alma y no tengo mas remedio que no decir nada, mientras el roce de mi pelo acaricia tu cuello y ruegas que me detenga, porque según tú, soy yo la que causa tu éxtasis violento, ¿Qué te digo, que lamento todo el daño que te hago y no te vuelvo a hablar?.
No, volverás y me dirás que no huya, que no has terminado de poseer este cuerpo débil y lastimado, repleto de soledad y encanto, untado de sangre y sudor de unos cuantos, que repetían casi con sinfonía lo mismo que tu… y soy yo la responsable de absorber su deseo, de quitarles el miedo y quedármelo para mí. Y soy yo la que en vida se muere de desespero y desea con ansias locas, ira, y remordimiento acabar con la vida de tantos cuerdos, pero no puede, y soy yo la que sueña con matarse o despertarse, pero de alguna manera, acabar con la pesadilla de ser un objeto con cuerpo de mujer, que en si no es nada porque odia su mirada, odia su figura, y su delgada cintura, y sus senos diminutos y la blancura de su piel, y su cabello ondulado, sus mejillas suaves, sus labios lastimados y su cuello delicado.
Soy esa alma que atrae incertidumbre y un increíble deseo, para esos, esos que tienen intenciones oscuras ocultas en ojos perversos, que el asco de sus sesos es imposible de ignorar y se esparce como peste en sus palabras inseguras, esos que hasta sus órganos repugnan, y se presentan como elegantes y atentos, aquellos crueles que prefieren encantar a sus presas antes de tragarles la belleza, la Inocencia y la dulzura, esos cerdos disfrazados, que en su ego y antipatía se creen el universo entero.