21/06/2026
Si va a votar, no vote desde la comodidad de la guerra. Vote por su primo militar y su amiga médico rural que ahora reciben mejores condiciones laborales. Vote por sus abuelos que no están pensionados y hoy reciben un subsidio. Vote por su parcero que estudia con matrícula cero sin importar su edad o estrato. Vote por el celador que ahora recibe recargos nocturnos y dominicales más justos. Vote por los campesinos que han recuperado tierras y por la protección del agua y los ecosistemas. Vote también por los estudiantes que hoy tienen más acceso a la educación superior pública, por los trabajadores que recuperaron derechos laborales, por quienes se benefician de la reducción de la jornada laboral sin disminución salarial, por las madres cabeza de hogar que reciben apoyos sociales, por los jóvenes que encuentran oportunidades en programas de educación y empleo, por la inversión histórica en educación pública, por la transición hacia energías más limpias y por una política que busca reducir las desigualdades sociales.
Al final, vote pensando en quiénes se benefician de las decisiones del Estado y no solo en los intereses de unos pocos. Vote informado y con conciencia social.